Hai 92 anos … o conflito mineiro no Freixo, Monforte de Lemos (Lugo), 1931-1933

Ainda que xa tiñan sido explotadas dende moito tempo antes, as minas de mineral de ferro do Freixo en Monforte de Lemos (Lugo), recuperaron a actividade extractiva a principios do século XX, da man dunha empresa constituida por capital procedente de emigrantes galegos na Arxentina, baixo o nome “Compañía General Minera de Galicia” que explota as minas ata o ano 1924, no que adquire a explotación a empresa de capital alemán “Minerales de Hierro de Galicia S.A.” dirixida polo enxeñeiro Friedrich Wilhelm Cloos que viña de dirixir desde 1909 a mina de A Silvarrosa en Viveiro, tamén na provincia de Lugo. Friedrich Wilhelm Cloos, casou en Monforte e asentouse na poboación, ocupando ademáis o cargo de Viceconsul de Alemania na Galiza.

O mineral de ferro extraído nas minas do Freixo eran conducidas por vía férrea e mediante un sistema de funicular, con vagonetas suspendidas por cables aéreos, ata a estación de Canabal, no veciño Concello de Sober, a uns 8 km. de distancia. A bordo do ferrocarril, o mineral era conducido ata o porto de Vigo, donde era levado ao embarcadoiro coñecido como “O Alemán” en Rande (Redondela) para ser embarcado en vapores con destino a portos en Alemania, como Hamburgo e logo, ás fábricas alemanas do val do Ruhr. A primeira destas viaxes do material extraído en Freixo tivo lugar en 1926.

Os mineiros que traballaban na mina estaban sometidos a moi duras condicións de traballo, en pozos que se inundaban con facilidade e tiñan que ser bombeados con frecuencia, e con soldos moi baixos que facía imprescidible para eles simultanear as tarefas na mina coa actividade agrícola e gandeira para a subsistencia.

Dende os mesmos inicios do ano 1931, o Sindicato de Obreros Mineros de Freixo dirixen unha comunicación á xerencia da empresa, reclamando un aumento salarial do 50% e melloras das condicións de traballo. O xornal “El Pueblo Gallego” de Vigo, con data de 25 de xaneiro de 1931:

O pleno do Concello de Monforte, reunido en sesión plenaria do 15 de xuño de 1931, da conta desta comunicación e do rexeitamento ás demandas pola parte patronal, que amenaza co peche da explotación o que abocará aos traballadores á convocatoria de folga no mes seguinte.

Tamén en xuño de 1931, varios medios recollen novas en relación a xuntanzas para resolver o conflito:

No verán de 1931, “El Pueblo Gallego” dedica toda unha plana na páxina 5 a un extenso reportaxe sobre as minas con motivo da visita do Gobernador Civil. Acompañan ás autoridades e mailo xornalista, M. Hermida Balado, o señor Vázquez Gayoso, delegado de la Asociación Nacional Minera y Cándido Barbón, vicepresidente de la Federación Nacional.
O primeiro deles, fala dos motivos do descontento dos mineiros do Freijo:

“Lo fundamental del descontento -nos dice- está en la exigüidad de los jornales. Lo que aquí percibe un minero que está cuanto menos, ocho horas trabajando en la topera, no llega a cinco pesetas diarias; dieciocho reales en su jornal ordinario. Un capataz puede llegar a ganar seis pesetas diarias. Sueldos irrisorios en estos tiempos y desacordes con el esfuerzo del trabajo que se realiza. Otra de las cosas que sembraron inquietud y fomentaron la rebeldía que se respira, es la imposición de multas en metálico por faltas que los obreros cometen. Estas multas adolecen de un vicio original de inmoralidad, toda vez que no son sancionadas por un tribunal mixto de representantes de los intereses de la empresa y de los mineros, sino que es la empresa quien las decide y la que se abroga el derecho de apreciar la importancia de la falta y castigo consiguiente. Las cantidades así recaudadas, que automáticamente se deducen del haber devengado en el momento del pago, burlando las leyes de inviolabilidad del jornal, pasan a un fondo de reserva que llene la empresa para casos de enfermedad en el minero, inutilidad temporal o definitiva, socorro a las familias de las víctimas de accidente de trabajo, etc. etc.; pero no por el sentido humanitario de este fondo de previsión, adquiere caracteres legales. Estas represiones sólo están autorizadas en las explotaciones carboníferas, para evitar, en parte que imprudencias de los operarios provoquen explosiones de grisú. Pero aún así, el importe de aquellas se ingresa en el Instituto Nacional de Previsión. Los obreros tienen intervención en las cuentas que se rinden a este organismo.

O xornalista fai unha descripción da mina:
“Estamos en el coto. Montañas peladas, con una concatenación en semicírculo. En el valle del fondo, vegetación umbrosa. Casas tipo “chalet” con tejados de pizarra que coruscan al sol como zapatos bien lustrados. Son las oficinas, los talleres mecánicos, la central eléctrica, los lavaderos, las viviendas de los técnicos de la mina… Vagonetas paradas en los carriles que serpean por los montes. Los borrones de tinta china de las bocaminas que se divisan. Los cangilones del cable aéreo que transporta el material a la estación de Canabal, suspendidos a todo lo largo y en reposo. Sería el silencio absoluto, como de muerte, si el isócrono latido de los compresores de aire no nos diese la sensación de que toda aquella naturaleza palpitaba. Aquí se ha operado, en el transcurso de unos años, un alarde de progreso que Galicia ignora. Las minas de Freijo, en cuanto a perfeccionamiento industrial y mecánico, no tienen nada que envidiar a las explotaciones de mayor renombre.
“Los directores de la mina, alemanes todos, nos guían afabilísimos. Primero, las oficinas. Luego, la enfermería con su cama de operaciones, sus estuches de cirugía, sus medicamentos, todo muy ordenado, muy pulcro. Faltan camas – arguye Vázquez Gayoso-. Aquí para que las disposiciones legales se cumplan, se necesitan cinco o seis camas en dependencias distintas. Y un practicante titulado con residencia aquí mismo, si el médico de la mina, que tiene que estar domiciliado dentro de los diez kilómetros de contorno, no reside en el coto. Y un botiquín dentro de la entrada de la mina, para casos de extrema urgencia. El señor Calviño escucha todo esto y apunta sin que se le escape detalle.

  • Además de los técnicos alemanes, ¿hay algún ingeniero español, con título nacional, que comparta la dirección de la mina?
  • Si, señor. El señor Barrera.
  • En la mina trabajan mujeres y hombres, ¿verdad?
  • Exacto; pero las mujeres se dedican a trabajos exteriores, sin penetrar en las galerías.
  • Los días de pago, ¿no establecen diferenciación de sexos, pagando a la vez a todo el personal confundido?
  • Si señor. Se le concede preferencia a las mujeres y luego cobran los hombres.
  • Y caso de inutilidad temporal, ¿qué subsidio le señalan al obrero lesionado?
  • La mitad del jornal diario que percibía al sobrevenir la inutilidad, porque el salario fluctúa según se presente el macizo de la mina. Si el terreno es pizarroso el jornal disminuye, porque el trabajo no exige el mismo esfuerzo para igual rendimiento. Si el terreno es de cuarcita el jornal asciende equitativamente, según la dureza de aquél y condiciones en que se desarrolle.
  • ¿Cuántos turnos hay en la mina?
  • Dos; uno de día y otro de noche.
  • ¿Los de noche cobran igual que los de día?
  • En la mina siempre es noche, señor.
  • No es así – replica agudo el señor Calviño-. Las sombra serán las mismas; pero hay algo consustancial con el organismo humano, algo fisiológico, que reclama el reposo durante la noche. Al cabo de las mismas horas de trabajo, el minero nocturno tiene que salir doblemente fatigado que el que trabaja de día. Dígame, ¿de cuantos mineros se compone cada turno?
  • Sube de los cien.

El gobernador de Lugo sigue anotándolo todo hasta el término del interrogatorio.
Luego recorremos el coto. Vemos los ciclópeos compresores, las máquinas impulsadoras de corrientes de agua, los gigantescos motores Diesel. Pasamos al lavadero que alguien pone en movimiento. Empieza la tolva a recoger pedruscos, las bateas cribadas a oscilar, los cilindros giran y la correa sin fin deposita el mineral granado en las vagonetas. Todo produce un ruido tronitoso de terremoto. Un ruido que es como una queja de impaciencia y en la apenante quietud de la mina parada.
Ahora se nos esponja el ánimo. Estamos en el pueblecito de Freijo y rodeados de mineros. Hemos subido, entre vítores y aplausos para el representante del Gobierno, a la casa donde los mineros de la sección tienen su local social. En el testero principal del salón la efigie de Pablo Iglesias lo envuelve todo con su serenidad de apóstol y su mirada paternal.
Calviño Domínguez saluda a los mineros con palabras parecidas a éstas:

Mineros de Freijo: uno de los deberes más sagrados que se impuso el Gobierno de la República, es el de atender, de una manera insoslayable, a la defensa de los intereses de las masas proletarias. Por eso me apresuré a venir aquí, para recoger todos vuestros afanes y exponerlos luego al Gobierno para que resuelva en justicia. No tengo prisas; estoy dispuesto, si así lo quereis, a escucharos uno por uno, a hombres, a mujeres, a todos. Aún dijo más palabras el gobernador que no pudimos oir, porque se ahogaron en la tempestad fragorosa de aquellas manos encallecidas, que en resumen piden un poco más de pan.
En este punto y hora nuestra labor se termina. Lo que el gobernador de Lugo, que se enfadó en serio porque un minero le llamó excelentísimo señor, trató con la directiva de la sección hasta el instante de ser aclamado recibiendo de aquellos hombres rudos promesa solemne de reintegrarse hoy al trabajo, pertenece al secreto del sumario.
Pero el periodista presiente hoy las vibraciones del teléfono del Gobierno civil comunicando con el Ministerio del Trabajo. Y sin saber por qué, espera para dentro de unos días la llegada de un técnico, delegado de dicho Ministerio. E intuye una nueva era de tranquilidad y trabajo disciplinado en el coto que arroja al mercado mundial doscientas toneladas diarias de hierro de inmejorable calidad, muy rico en fosfatos. Entonces mezcla de égloga y epinicio, va a sonar más fuerte ese grito que lancé desde la cima de una montaña, cuando usted, gobernador de Lugo que no quiere el excelentísimo, caballero en una mula renqueante, se perdía en un recodo de la corredoira: ¡Ey, Calviño!”.

Por esta reportaxe, os mineiros felicitan ao xornal, que publica unha nota ao respecto a principios de agosto de 1931:

O 15 de agosto, nun accidente de circulación, o Gobernador civil de Lugo queda ferido e o seu segredario falece, no decurso dunha visita a Monforte para, entre outros asuntos, tratar de mediar no conflicto mineiro do Freijo:

Sin embargo, no mes de setembro de 1931, os xornais lucenses xa dan conta do peche da explotación pola empresa:

O diario vigués “El pueblo gallego” publica o 4 de outubro de 1931 unha nova reportaxe de case que unha plana dedicada á paralización da actividade nas minas do Freixo, asinada por Julio Dorzán e data o 31 de setembro de 1931, onde chama á reapertura nun tono moito máis concesdendente que o do seu precedente de xullo coa “Compañía explotadora”:

EN DEFENSA DE INTERESES GALLEGOS
LAS MINAS DEL FREIJO EN PROLONGADA QUIETUD
LA URGENTE VUELTA A LA NORMALIDAD
Reportaje por Julio D’Orzán

Visión del problema
Vivimos la hora de los sin trabajo. Hora de crisis y desarmonía. Hora de desarticulación, de quiebras económicas, de craks financieros mundiales.
Chispazos por doquier, perfilan la iluminaria mundial del problema. y con facetas características, con variantes más o menos remarcadas, se acusa la existencia de brazos caídos, el recelo capitalista, las funestas consecuencias de crisis.
En España, son varias las regiones más íntimamente afectadas. En Galicia aunque no es tenebroso el número de parados, hay diversos casos que merecen atención y estudios.
Y ciñéndonos a nuestra región, debemos sentir con máxima intensidad todo anuncio de cierre, nueva brecha en la vasta herida mundial.
Cada industria que cierra, cada huelga que se plantea en nuesra región, debe resonar como portazo rudo y brusco en las bóvedas de la economía galiciana.
Y hemos sentido uno fuerte. Ante el que nos detenemos por azar de circunstancias.

Las minas en quietud
Las minas del Freijo, en las cercanías de Canabal, a no mucha distancia de Monforte, hace tres meses que están en quietud. Y las últimas noticias acusan un cierre por tiempo indefinido.
Una visita en estos días al distrito minero mentado, tiene aires de quirófano, y ambiente de cloroformo. Nos parece estar en una sala de operaciones. Quietud absoluta, en antíteses de constante actividad. Reverso de la estampa diaria, todo dinamismo e inquietud.
Un conflicto, entre patronos y obreros. Empresa y clase trabajadora, ha puesto este asunto en el estado actual.
El diez de julio pasadao fué el primer día de tregua. Y desde entonces gestiones, intervenciones poderosas, posibles conciliaciones, nada han logrado.
Los mineros mantienen su pretensión de aumento de jornal, y la Compañía explotadora sostiene su actitud de espera.

Aspecto del conflicto
No vamos a terciar en la cuestión, para agriarla posiblemente o nada resolver en concreto. Si sólo, vamos a exponer un punto de vista meramente objetivo. Tanto como un acuse de recibo. Unas líneas después de una visita. Una opinión, luego de un estudio.
Toda industria, y esta del Freijo, es interesante, lleva tras sí, en su torno, una porción de intereses que no es posible despreciar. No vemos en la suspensión de un negocio, en la cesación de una industria la pérdida de beneficio que obtenga el capitalismo. La utilidad de la Compañía de explotación. Las ganancias del promotor o dueño.
Miramos, eso sí, la cadena de obreros que tienen sustento diario en aquella tarea. Los pagos mensuales que por servicios o energía, por transportes o circunstancias varias, se realizan. Eso es lo que más nos interesa desde este punto tan objetivo.

Preliminares de la huelga
Minas del Freijo, todos sabemos son de hierro. Un óxido de no mucha riqueza, que la Compañía explotadora traslada hasta Canabal, de donde parte diariamente un tren a un embarcadero que en Vigo, pone el comienzo de ruta hasta Alemania, donde se obtiene el hierro por procedimiento Thomas.
No vamos a detenernos en el porqué de este éxodo, ni a pensar en conveniencias de que fuese depurado en España. Únicamente podemos anotar que tratándose de un producto fosforoso no pupede separarse el mineral por los procedimientos Bessemer y Martín Siemens, único que en España se usan hasta el día.
Varios convertidores dejaron de funcionar días pasados. Y hubo también poderosas Compañías nacionales que apagaron sus hornos ante la crisis del negocio.
Esta mina en manos de una Empresa sin compromisos de abastecimiento grande, no podría tener posible vida. Así, amparada por la dirección de un gran trust, sin ser negocio de millonada pueden mantenerse y seguir trabajando.
Ahora bien, ello presente, también podemos deducir que si por pertenecer a un gran trust, puede sostenerse sin una fuente enorme de beneficios, también puede cerrar definitivamente una explotación sin que por ese motivo note en su marcha industrial y económica, alteración alguna.
Los obreros han planteado el aumento de jornal, y la mina ha cerrado sus puertas a la actividad. Y ante ello se nos ocurre pensar el desenlace definitivo que ello puede tener. Tengamos en cuenta los pros y los contra. Fijémos nuestra atención en el hecho de que toda paralización repercute hondamente en algún sector económico de la vida regional. Y no olvidemos tampoco que no es de industrias, lo que en Galicia abunda.
Pero avancemos ante el reportaje.

La huelga.- Sus consecuencias
Ya estamos ante el problema de huelga. Ya nos hemos echado a la cara la quietud de las minas de Freijo. He aquí el problema. Problema que hay que aquilatar con datos numéricos, para así dar máxima elocuencia a los hechos.
Pero datos numéricos, no controlados en el parcialismo de una de las partes. Sino obtenidos de un examen atento, y de una investigación diversa.
Según ellos podemos sentar que por concepto de jornales, quedan en aquella comarca minera entre cuarenta y cincuenta mil pesetas mensuales, pues a ello llega el porcentaje de los doscientos sesenta o doscientos setenta obreros que en las minas trabajaban.
Ello a una parte, tenemos luego una cantidad casi idéntica, un poco más reducida – quizás no llegue a cuarenta mil- por concepto de transporte.
Y por último otra cantidad más pequeña, por concepto de energía eléctrica, para máquinas y motores, maquinaria y traslado al embarcadero.
Tres partidas importantes que habremos de anotar, por lo que la huelga impide de su cobro y percepción. Tres partidas que vinculan la razón y el por qué de este reportaje. Tres partidas que son elementos concéntricos al funcionamiento de la mina.
Otras tantas razones, para que ésta no se cierre definitivamente y vuelvan a tener realidad económica.

Obreros.- Energía.- Transporte
Dos clases podemos establecer -sin que ello sea una diferencia- entre el personal obrero que trabajaba en la mina. Una parte indígena. Y la otra de mineros no oriundos de Galicia.
La mayoría de los primeros son gente del campo, que viven en las cercanías del distrito minero, y que la labor de la mina no les impid en mucho atender sus quehaceres ordinarios.
El resto mineros de profesion.
Unos y otros solicitaban un aumento de un cincuenta por ciento en los jornales. La Compañía con anterioridad da la fecha de esta petición había concedido de motu propia, hasta un dieciséis por ciento.
El importe de sus jornales, con intereses a colocar en primer plano de información.
Inmediatamente sigueinte, lo pagos que se hacen a la Compañía de transporte, y a la que suministra fluído y energía eléctrica a la mina.
Estos, dos complementarios también interesantes, completan la triada de intereses a que antes nos referíamos.

Necesidad de solucionar la huelga
Tres meses lleva la huelga, y no tiene visos de cercana solución. Una intervención ahora del Comité Paritario especial puede que resuelva el conflicto. Pero ante todo y sobre todo hay que sentar la conclusión de la necesidad de que esta crisis no se prolongue, de la conveniencia de que este asunto se resuelva, no por los intereses que en ello pueda tener la Compañía, sino por la pérdida que para sectores gallegos y obreros gallegos, lleva aparejada esta quietud.
Después de los obreros, que dejan de percibir diariamente un jornal, que les iba muy bien para su desarrollo de vida ordinaria, las cantidades que la Compañía explotadora pagaba por otros servicios es menester defenderlos también.
La Compañía férrea de una parte, y la Sociedad General Gallega de Electricidad, por otra, merecen también que sus nombres aparezcan en el cuadro de perjudicados antes este conflicto.
Y en favor de todos ellos, en favor de los obreros primero, y en el de los demás después, hay que aunar voluntades, hay que reunir esfuerzsos, para resolver dentro de una armonía necesaria e imprescindible este cierre y esta quietud de las minas de Freijo, que nada favorece a la vida económica de aquella comarca y a otros sectores gallegos interesados en su continuo laborar.

Orense, septiembre 31

No outono de 1931, a publicación “La lucha”, voceiro da Agrupación Socialista e da Federación Agraria da provincia de Lugo, no seu número 5, datado o 26 de setembro de 1931, animaba aos mineiros a continuar a loita:

O tempo vai pasando pero as minas, e con elas os traballadores, permanecían aínda sen actividade.

En novembro e decembro de 1931, o xornal vigués “El Pueblo Gallego” publica dúas novas relacionadas co conflicto. Na primeira delas, se fai relación detallada dos salarios esixidos polos traballadores:

Lugo al día
Los conflictos obreros de la provincia
Desde algunos meses antes surgieron diferencias entre la empresa propietaria de las minas de Freijo (Monforte) y sus obreros que culminaron en el mes de agosto pasado, con la declaración de la huelga hoy existente.
Reclamaban los obreros, la readmisión de varios compañeros despedidos sin causa justificada, algunas mejoras en los servicios médicos y aumento de sus salarios en un cincuenta por ciento.
Este último punto que a simple vista parece exagerado, no lo es tanto si se comparan los salarios aumentados en el procentaje solicitado, con los establecidos en otros centros mineros de España.
Los jornales una vez aumentados, quedarían en la proporción siguiente: trabajos del exterior. Personal femenino: de 3,75 a 5,25 según categoría. Peones de 16 a 18 años de edad, de 4,50 a 5,72. Mayores de 18 años (de cargue, transporte y clasificación) de 5,25 a 7,50. Herreros mecánicos y carpinteros, de 6,75 a 7,76. Maquinistas, de 7,75 a 10,50, todos según categoría. Trabajos del interior. Vieros, maderistas y acopladores de tuberías, de 6,75 a 7,75. Peones de 16 a 18 años, de 3,75 a 5,62, ídem mayores de 18 años, de 5,62 a 6,32. Mineros barreneros, de 6,75 a 8,62.
Dada la clase de trabajo a realizar en la minería y especialmente en esta Sección, a considerable distancia de sus hogares con el elevado costo de las subsistencias y teniendo en cuenta que la Compañía exige a los obreros el proveerse por su cuenta propia de los utensilios necesarios en el trabajo, tales como lámparas de carburo y combustible, sus aspiraciones no solamente carecen de exageración sino que son humanas.
Así debió considerarlo la Gerencia cuando en las primeras negociaciones accedía a realizar las mejoras que se le pedían en los servicios y al aumento del veinte por ciento en los salarios, punto este que desestimó una vez planteado el conflicto.
En las negociaciones posteriores a la huelga, la Gerencia mostró una intransigencia a todas luces injusta, ya que los obreros por medio de sus representante, presentáronse en todo momento dispuestos al arbitraje.
No nos anima ningún perjuicio contra la Empresa de Freijo, pero tenemos que señalar algunos puntos en la actuación de su gerente señor Cros, por cuanto justificaba su proceder con decir que la huelga de caracter revolucionario y que estaba dirigida por elementos extremistas, punto que ha quedado desvanecido completamente, a los tres meses de huelga sin que se realizase un solo acto de violencia.
Más tarde la Gerencia anunció a bombo y platillo la clausura definitiva de la explotación en virtud de un cablegrama recibido de Alemania en donde radica la Dirección de la Empresa y por vía de explicación consignaba que a las dificultades económcias porque atravesaba la industria minera en todas partes, se sumaban la intransigencia de los obreros y que a parte de esto, la Compañía no tenía interés alguno en la explotación, la cual fuera iniciada para conocer el carácter del obrero español.
Estas por lo menos fueron las razones que se nos dijeron en aquella época, cuando tratamos de saber las causas que motivaron la clausura.
A nuestra manera de ver las cosas y si hemos de juzgar por los informes que tenemos y por los hechos posteriores, la Compañía se colocaba en una posición muy cómoda que le permitía eludir el conflicto de momento y quedar en condiciones de reanudar los trabajos en cualquier momento favorable a sus intereses.
Han transcurrido tres meses y la Compañía lejos de abandonarlo todo como se dijo en un principio, mantiene los servicios interiores de deshagüe (sic) y limpieza en la maquinaria, lo cual contradice sus propias manifestaciones.
Tenemos motivos para suponer que los obreros estarían dispuestos a concesiones razonables, siempre que éstas estuviesen debidamente justificadas y que poniendo la Empresa algo de su parte, el conflicto se arreglaría en beneficio de todos.
Lo que sí nos parece indispensable y a ellas trasladamos el asunto, es la intervención de las autoridades, porque se trata del pan de cerca de trescientos obreros, de los intereses de una Empresa y de la vida económica en una población de tanta importancia como es Monforte.
Aniceto Otero
Lugo, noviembre 6 de 1931

No momento de se inciar o conflicto, o Sindicato atopábase adherido á UGT, pero pouco despois do inicio do conflicto prodúcese á adhesión á Confederación Nacional del Trabajo (CNT).

A partir deste momento, a presencia do conflicto na prensa confederal da época é máis relevante. Podemos atopar estas referencias gracias á publicación de novas recollidas nos xornais CNT, publicado en Madrid, e Solidaridad Obrera, publicado na Coruña e en Barcelona.

Atopámolos grazas á pescuda do historiador Eliseo Fernández, e á publicación na súa web polo docente José Ramón Casanova, de Monforte, según se recolle na seguinte nova de La Voz de Galicia: Hallados numerosos documentos de los años de la preguerra en Monforte . No que se refire ao xornal “CNT”, editado en Madrid, a investigación foi publicada polo Ateneu Libertario “Ricardo Mella” e a CNT-AIT da Coruña, baixo o título: “Galicia no diario CNT. Recopilación de novas referidas a Galicia aparecidas no Diario CNT entre os anos 1932 e 1934”.

Así, a referencia á adhesión dos mineiros do Freijo á Confederación se recolle nunha nova datada o 23 de decembro de 1932 no número 35 do xornal “CNT” de Madrid, na súa páxina 3, pero no Solidaridad Obrera, tanto o publicado en Barcelona como no editado na Coruña, como voceiro da Conferación Rexional Galaica da Confederación, hai publicadas informacións anteriores no tempo:

O 23 de abril de 1932, en Solidaridad Obrera, publicado na Coruña, na súa páxina 3, recóllese o seguinte:

Sindicato Minero de Freijo
La asamblea del Sindicato Minero de Freijo, celebrada el día de hoy, acordó elevar al Gobierno las siguientes conclusiones:
Primera. Protestar enérgicamente de la pasividad de las autoridades locales y provinciales, y muy especialmente del gobernador civil y del inspector del Trabajo, que nada hicieron por resolver el conflicto planteado ni por aliviar la crítica situación económica de los trabajadores que llevan parados desde el 10 de agosto de 1931.
Segunda. Protestar de la pasividad del ministro del Trabajo, que habiendo reiteradamente prometido el envío de un delegado que estudiara la situación y resolviera el conflicto, no lo hizo, faltando a su palabra en perjuicio de los trabajadores y de Galicia que ve aminorado su movimiento industrial por esta causa.

Tercera. Protestar contra el hecho de permitir el cierre de las minas de Villaodrid, sin cumplir con las leyes del trabajo; y aun más por no haberles pagado a los obreros el importe del mes de despido a que tienen derecho, toda vez que el pago de jornales de aquellos camaradas, lo efectuaba la empresa mensualmente.
Cuarta. Protestar porque a los obreros gallegos no se les abona el subsidio de paro, como lo hizo el Gobierno con las demás regiones.
Quinta. Protestar de las deportaciones y contra el ministro de la Gobernación, por mantener al frente de los Gobiernos civiles a hombres ineptos que no se preocupan para nada de hacer justicia a los obreros, que se la pidieron inútilmente, por estar entregados por completo en manos de los patronos y del caciquismo.
Freijo (Monforte-Lugo) 10 de abril de 1932.
Por la asamblea: El Secretario, ENRIQUE VÁZQUEZ.- El Presidente, MANUEL MOURE.

Tamén a prensa burguesa se fai eco desta comunicación do Sindicato. Así,

Xa no verán de 1932, o xornal Solidaridad Obrera, Nº 476, publicado en Barcelona, o 31 de julio de 1932, na súa páxina 4, publica información do conflicto mineiro do Freixo, asinada por Manuel Moure:

EL CONFLICTO DE LOS MINEROS
Para baldón de los gobernantes de esta República de trabajadores, y de un gobernador que en un tiempo, quizá ya olvidado, algún día militó entre el proletariado revolucionario, continúan, después de once meses de huelga, los sufridos mineros de Freijó su odisea contra una egoísta Compañía extranjera que los explota inicuamente, abonando irrisorios salarios que apenas llegan a alcanzar para atender a los más indispensables gastos de una comida al día.
La indiferencia de los nuevos políticos en los problemas sociales se manifiesta. El capitalismo hoy, como ayer, tiene en los hombres que detentan el Poder sus defensores decididos, que les proporcionan medios para ahogar por la fuerza los justos movimientos de reivindicaciones económicas que plantea el proletariado.
Pero los mineros de Freijó están dispuestos a triunfar, pese a la terquedad de la Empresa extranjera y a la indiferencia del señor López Bouza; ellos no volverán a las entrañas de la tierra mientras no se les conceda lo que con justicia piden, y si ellos no descienden a los pozos nadie descenderá tampoco.
¡Trabajadores de España! Los mineros de Freijó necesitan de vuestra solidaridad.
No olvidarles.- M. Moure. Freijó (Lugo), julio 1932.

En Outubro de 1932 ten lugar un acontecemento que aparece recollido en varios xornais, un ataque con bombas ao xerente da empresa e vicecónsul alemán en Galicia, Guillermo Cloos, como aparece citado nas informacións.

A principios de decembro de 1932, prodúcese unha rolda de visitas da Federación Naciónal da Industria Ferroviaria a Monforte no marco dos importantes conflictos que se estaban a desenvolver no sector, no que a cidade do Lemos era tan importante como nodo ferroviario de entrada a Galiza. No medio do enfrontamento coa UGT, o periódico CNT recolle a seguinte información, enviada polo delegado da Confederación Rexional Galaica da CNT, Mario Cobas Rico:

LOS MINEROS DE FREIJO.- QUINCE MESES EN HUELGA.- Nuestra visita a Monforte tiene como primordial objeto estudiar y hacer una información sobre este conflicto, valientemente sostenido durante quince meses por los sufridos camaradas de las minas de Freijo, frente a una egoísta y despótica compañía extranjera, con título nacional.
Como la Telefónica, las de ferrocarriles, la Constructora Naval, la Duro Felguera, como todas las compañías explotadoras de las industrias nacionales, con sello nacional o extranjero, esta de las minas de Freijo vino un día y otro robando miserablemente a unos cientos de trabajadores que en todos los momentos se juegan la vida en las entrañas de la tierra.
Pero hartos de sufrir, cansados de las humillaciones de que eran objeto los trabajadores, presentaron reivindicaciones de carácter moral y material, las presentaron con el control de la U.G.T., a la cual pertenecían y a la que tuvieron que abandonar poco después de la declaración de huelga, por los pasteleos en que se trataba de envolver el conflicto y el incumplimiento de las promesas del ilustre Largo.
Por hoy cortemos esta crónica: el tiempo impidió subir a las minas: mañana esperamos poder hacerlo y daremos detalles completos. Lo más importante está en que los trabajadores de Monforte se disponen a prestar solidaridad a los mineros, y, por lo tanto, a escribir la primer página en la historia proletaria.- El delegado de la Regional Galaica
CNT, Nº 35, Madrid, 23 de diciembre de 1932. Página 3.

Ao día seguinte, o xornal confederal publica unha nova información sobre o conflicto do Freijo, asinado polo delegado da Confederación territorial co seguinte  texto:

CRÓNICA DE MONFORTE
REPRESIÓN GUBERNAMENTAL

Continúa la represión solapada de las autoridades de este pueblo, con la aquiescencia del gobernador de Lugo, que admite las informaciones tendenciosas, para prohibir, igual los actos ferroviarios, que los de carácter general, organizados por la C.N.T.
El enchufista Trifón no puede ocultar su regocijo al ver como sus maniobras dan el resultado apetecido en las esferas autoritarias. Pero este regocijo terminará tan pronto los trabajadores lo abandonen por completo, más que nada, por la indignación que causa en todos los sectores el trato desigual, en perjuicio para los obreros de la C.N.T.
LA HUELGA MINERA DE FREIJO.- Hoy tampoco nos fue posible subir al coto minero a consecuencia de la pertinaz lluvia y el estado imposible de los caminos.
Hablamos con algunos de los huelguistas y todos ellos se encuentran pletóricos de optimismo, dispuestos a vencer o a que en las minas no se trabaje.
El hambre y la miseria se ceba en estos valientes, que después de quince meses de lucha, a pesar de todos los sufrimientos, no darán fin al conflicto ínterin no vean satisfechas sus justas pretensiones.
ORIGEN DEL CONFLICTO.- Más que un lugar donde seres racionales arrancan con su esfuerzo las riquezas naturales, Freijo era un lugar que recordaba las páginas históricas de la esclavitud, donde el amo disponía a su antojo de la vida de los parias.
El Sindicato Minero organizado en la U.G.T. y dirigido por los pastores socialistas presentó unas bases de reivindicaciones morales y económicas el 19 de junio de 1931; tendía al reconocimiento del Sindicato por la compañía explotadora, y a evitar el abuso inmoral de castigar y despedir con pretextos fútiles, así como la elevación de salarios en un 50 por 100; su promedio oscilaba entre dos pesetas cincuenta y cinco céntimos.
Ante la sistemática oposición de los burgueses y con la opinión en contra de “pastores”, Trifón y Gayoso, los mineros, con elevado espíritu de rebeldía, se lanzan al movimiento huelguístico el día 10 de agosto del mismo año.
Una vez en huelga, los enchufistas llevan el asunto al engendro dictatorial titulado en aquel entonces Comité Paritario. Se intentan varias componendas, por enchufistas y unos cuantos señores, legos por completo en la materia, y, frente a estas maniobras, la compañía intransigente y los mineros por su parte, seguros de la fuerza de su organización no ceden un ápice de lo que estiman y es de justicia.
FRAUDE Y TRAICIÓN.- Tenía que ser; es la fuerza de la costumbre la que inclina a los “políticos obreros” a traicionar a los auténticos trabajadores, que de buena fe les encomiendan sus asuntos.
El invicto Manuel Vázquez Gayoso, secretario de un pretendido sindicato minero de la provincia de Lugo, que había constituido en su “viva” imaginación, con el laudable propósito de realizar un analítico estudio del mineral para conocer sus cualidades, estimó mas oportuno reconocer “tres mil ciento ocho pesetas” de las cotizaciones de los mineros, y probar su positivo valor en el “Café Suizo”, de Lugo, con las tanguistas, y en la campaña política para conseguir el acta del nunca bien ponderado Trifón. A tan poco llegó el pudor de este politiquillo, que marchando a la francesa de estos lares fue a ocupar un puesto entre los mineros de la mina “Baltasara” de Mieres (Asturias), puesto procurado por sus congéneres de la U.G.T.
Trifón, también, con la pretensión de acreditarse en esta huelga, de la que ellos y nada más ellos eran culpables al no clocarse en el terreno que debieran, fue a Madrid con unos mineros junto a Largo. El ministro prometió mucho, no cumplió nada. Lo más interesante de las visitas en los madriles, fueron los reproches de Trifón a Cordero por haber anulado las elecciones de Lugo arrebatándole el acta conseguida a pucherazos.
Lo extenso del proceso de esta huelga nos obliga a suspender por hoy su historia: pero continuaremos para satisfacción de los mineros que nos lo piden y de todos los trabajadores de Monforte.- MARIO

Tamén no xornal Solidaridad Obrera se recolle entre finais de decembro e principios de Xaneiro, información e crónicas do conflicto. Así, no Solidaridad Obrera da Coruña, o 7 de xaneiro de 1933, na súa páxina 2, aparece esta información:

CRÓNICA DE MONFORTE
Represión injusta e historia de la organización minera

Habemos de repetir hoy nuestra protesta por la represión sorda, inexplicable, de las autoridades de Monforte con el beneplácito del gobernador de Lugo, que prohíbe la propaganda de la Regional Galaica, sin duda alguna, por la presión indirecta de aquellos que defraudaron las aspiraciones proletarias con su colaboracionismo en la política gubernamental.
Hemos podido comprobar que las autoridades de Monforte ven en la C.N.T. el “coco” que termine de una vez para siempre con el entrenamiento de los caciques de ayer y los de hoy. Se teme a que el proletariado cansado de sufrir se rebele y se manifieste como corresponde a los tiempos que corremos. Y, claro está, no puede convenir a los que mueven el pueblo a su antojo, que éste largue por la borda el lastre abúlico que soporta y se ponga a tono con las circunstancias.
Estas autoridades tan cumplidoras de su cometido para con los trabajadores de la C.N.T., son muy débiles, sumamente débiles para los burgueses que se saltan a la torera todas las leyes y se burlan descaradamente de sus representantes.
Que nuestra protesta no torcerá el camino de la represión, ya lo sabemos; pero detrás de la protesta, está la indignación de los trabajadores monfortinos que con sus sindicatos se harán respetar y entonces se acordarán los que reprimen de aquello que dice “vale más prevenir que reprimir”.

La huelga minera de Freijo
Aunque tengamos que llenar toda una página de SOLIDARIDAD OBRERA, detallaremos el proceso de este conflicto con todos sus pormenores para satisfacción de los valientes mineros y de aquellos otros camaradas que en Monforte se aprestan a practicar la solidaridad todo lo ampliamente posible, con los que hace más de quince meses luchan contra los caprichos de un tirano grosero hasta la saciedad.

Desde hace algunos años que en Monforte y comarca la escasa organización proletaria existente, aparte la sección ferroviaria, estaba bajo el control de la reformista U.G.T. La C.N.T. y sus postulados eran completamente desconocidos; algunos compañeros que, procedentes de otros lugares, habían militado en nuestra central sindical por falta absoluta de ambiente, tuvieron que guardar silencio forzado y esperar tiempos propicios para intentar algo que despertara la rebeldía del proletariado.
Para los “ugetistas” era cosa fácil Monforte, por el espíritu apático del pueblo, el caciquismo, la política, el mangoneo general de la cosa pública se hace de fácil adaptación a quienes aspiran a introducirse en las organizaciones oficiales.
Al calor de todo esto, y como una de tantas organizaciones de los reformistas, los mineros de Freijo constituyeron un sindicato del 16 de Abril de 1930. Quizá los trabajadores llevaran a la organización un espíritu de lucha más elevado que el de los dirigentes a consecuencia de los abusos que la compañía minera cometía con ellos.

Una vez constituido el sindicato minero, se celebró un pleno en Lugo, a propuesta de los mineros de Villaodrid para estrechar las relaciones de ambos organismos, mejor, para ser un solo organismo con dos secciones. En aquel pleno a propuesta de Villaodrid se acordó retribuir un secretario general siendo elegido el director de toda la orquesta, Manuel Vázquez Gayoso, de la sección proponente; la retribución no excedería de cinco pesetas veintiún céntimos, jornal máximo de un minero. El Comité central residía en Villaodrid compuesto por el secretario general y algunos mineros.
Lo irrisorio de los jornales, la esclavitud a que estábamos sometidos, los abusos de la compañía; fueron suficientes motivos para que los trabajadores de Freijo acordaran presentar reivindicaciones morales y económicas.- M.
(Concluirá en el próximo).

De seguido, no seguinte exemplar de Solidaridad Obrera da Coruña, no 14 de xaneiro de 1933, na súa páxina 2, continúa a crónica:

CRÓNICA DE MONFORTE
Represión injusta e historia de la organización minera
(Conclusión)

De la justicia de las peticiones puede darse cuenta el lector por esta escala de salarios que disfrutan mientras la huelga no se solucione: mineros de 4 a 5 pesetas, en mayor cantidad los primeros, pinches de 2,25 a 3,50, mujeres de 2 a 3 pesetas, de las últimas tres nada más. Por estos jornales de hambre había que desempeñar rudas tareas arrancando diariamente de las entrañas de la tierra 250 toneladas de mineral de hierro para enriquecer a los que se pasean y viven bien sin trabajar.
El castigo y el despido injustificado, los malos tratos y todas las groserías de que es capaz un déspota, estaban al orden del día en la mina, y para cortar los abusos de todo género los trabajadores estiman que es imprescindible el reconocimiento del Sindicato con la consiguiente intervención en despidos y castigos.
Nada de exageración en las peticiones, todas de la mayor justicia, no más abusos, no más despidos caprichosos, 50 por 100 de aumento sobre los jornales de hambre.

El 10 de junio de 1931 son presentadas las bases a la “S.A. Minerales de Hierro de Galicia”, título de la compañía exportadora. Y, aquí fue Troya. El déspota, el émulo de Hitler con gesto despectivo, sin pretender, ni discutir, se niega rotundamente, especialmente, al reconocimiento del Sindicato.
Este déspota, que dicen ingeniero, perteneciente a la escuela alemana de la plutocracia militar, creyó que España era país de esclavos y látigo en mano vino dispuesto a arrear a las bestias. ¡Ah! Pero las bestias son hombres y muy hombres, y en España donde hay también plutócratas y burgueses, no faltan trabajadores rebeldes, conscientes, que devuelven golpe por golpe y están dispuestos a conquistar lo que les pertenece. Este hombre fiera, nos aseguran que fue causante de sucesos luctuosos en otras explotaciones de Vivero, teniendo que salir de allí a muchos kilómetros por hora. ¿Pretende que ocurra lo mismo en Monforte? Así parece, su proceder lo indica.

Desde el 10 de agosto de 1931 se encuentran en huelga los mineros de Freijo. En el curso de ella fueron víctimas de los manejos de los Comités Paritarios, de las visitas a Largo Caballero con muchas promesas incumplidas, y de la fuga del secretario general con la friolera de 3.108 pesetas que el insigne Vázquez Gayoso invirtió, según él, en el estudio de las cualidades del mineral, aunque realmente los laboratorios aseguran que fueron en un café cantante de Lugo y la campaña electoral pro-acta de Tizón.
Industriales, rentistas, procuradores, componían el Comité Paritario; los enemigos del proletariado y por ende analfabetos en la materia. Viaje a Madrid junto a Largo, que Tizón aprovechó para reprochar a Cordero por la anulación de las elecciones de Lugo, haciéndole perder el acta para diputado. Intrigas y más intrigas, y los mineros huérfanos por completo, atravesando un período de calamidades y miserias.- M.

A principios de xaneiro de 1933, o CNT publica unha nova información sobre os mineiros do Freijo:

Ya lo hemos dicho en anteriores crónicas: Monforte es un pueblo mangoneado por todos los políticos, desde los cavernícolas hasta los socialenchufistas. Pero en Monforte, la C.N.T. ya se va arraigando entre el proletariado con el consiguiente pánico de los políticos.
No se permiten actos de propaganda; se pretende prohibir las asambleas de los sindicatos; la influencia socialista se deja sentir, el peligro de que los trabajadores abandonen la reformista U.G.T. da fiebre a los pastores de la política obrerista.

Las autoridades que con tanto ahínco vigilan y persiguen a los trabajadores, son tímidas y débiles para el ingeniero alemán de la explotación minera de Freijó. Para ese déspota que provoca al proletariado y se vale de ardides para satisfacer sus apetitos de bestia.
Hoy vimos a los mineros, y a pesar de los diecisiete meses de huelga, a pesar del hambre que reina en sus hogares, están dispuestos a no claudicar, a que se reconozcan sus derechos.

Todo hace prever que el triunfo se acerca. Los trabajadores de Monforte acordaron prestar toda la solidaridad a los camaradas mineros, llegando si es preciso a la huelga general. En el momento de la asamblea el local era insuficiente para el inmenso número de proletarios que acudió a la llamada del sindicato de la C.N.T.; muchos de los concurrentes pertenecían a la organización reformista y asentían a la prestación de solidaridad. No faltaron las precauciones de la autoridad; policías, guardias urbanos, etc., etc., todo inútil; los trabajadores iban a fijar una actitud y lo hicieron sin preocuparles los alardes de fuerza.
ENVIO. Mineros españoles: los camaradas de Freijó (Monforte) hace diecisiete meses que están en huelga por la consecución de unas reivindicaciones justas: el hambre y la miseria preside en sus hogares; sus compañeras e hijitos quieren pan, debemos todos procurar que no les falte. Ellos están dispuestos a no claudicar: ayudémosles.- Mario

Ao día seguinte, o xornal confederal CNT de Madrid, no seu número 46, correspondente á data de 5 de xaneiro de 1933, na súa páxina 2, amplía a información do día anterior, referíndose mesmo unha xuntanza infructuosa có comité da UGT da localidade:

GALICIA
MONFORTE.
– Los sindicatos de Freijó y Monforte se mantienen firmes en sus huelgas contra la empresa minera de Freijó. Han tenido que prescindir de los trabajadores que están embaucados por los jefecillos socialistas.
DESDE MONFORTE
¡Socialistas, al fin!

Lo que pasó el sábado, 31 de diciembre, con el comité de la U.G.T. de esta localidad, es cosa propiamente digna de ellos.
Hay entre los sindicatos de Freijó y Monforte un asunto que resolver con la empresa minera de Freijó; llevan diecisiete meses de huelga los valientes mineros, sin que sus ánimos hayan decaído.
Como ahora llega el momento en que exigimos una solución rápida al asunto, hemos lanzado un manifiesto a todos los trabajadores, fuerzas vivas, etcétera, y para saber a qué atenernos oficiamos al Comité Local de la Unión General de Trabajadores para ver de tener una entrevista con ellos y efectivamente, a dicha entrevista comparecimos el sábado pasado a las diez de la noche. ¿Qué sacamos en limpio?
Al entrar – componíamos la comisión formada por los de la C.N.T. cuatro compañeros – nos encontramos con dieciséis o dieciocho por parte de los socialenchufistas.
Preguntó el presidente del comité el motivo que allí nos llevaba, así lo hizo el compañero Díaz. Entonces apareció el caudillo político con su prosa latosa y alusiva con su descaro habitual en todos los caciques pueblerinos. Su principio de polémica es el siguiente:
“Yo sé que tratan de que vayamos a prestar ayuda en caso de necesidad, o sea que fracasan las gestiones que según manifiestan están haciendo, pero hay que ser francos como nosotros; lo que se trata es de formar revoltijos para atacar al régimen y por mi parte no soy partidario de hacer el caldo gordo a nadie. No es que con esto quiera atraer a la gente a la U.G.T., pues sé que ellos han de venir convencidos.”
Yo miré con lástima al que así decía y comprendí que nuestra misión estaba terminada porque todos mostraban la satisfacción que la respuesta les producía.
Aún siguió hablando el cacique para terminar prometiéndonos su apoyo en el caso único de que los mineros continuaran en la U.G.T.
Estupenda salida, ¡a punto estuvimos de reventar de risa! Creen estos “pobretes” que cuando los trabajadores han abierto los ojos es posible cegarlos nuevamente con falacias.
Seguiré informando el curso de los acontecimientos.- Corresponsal.

Xa no Nº 47, da mesma publicación confederal, no seu exemplar de 6 de enero de 1933, na súa páxina 2, unha nova crónica, asinada ahora por Manuel Díaz, fai referencia a unha reunión o día 1 de xaneiro co xerente da Compañía extractora:

GALICIA
MONFORTE
.- Sigue la huelga de los Sindicatos Mineros de Freijó. Maniobras del gerente de la empresa para destruir el Sindicato Minero.
LOS SINDIATOS MINEROS DE FREIJÓ
Nos consideramos cada día más fuertes, y lo demostraremos en su día haciendo doblegarse ante nosotros a quien pretende destrozar nuestra organización.
El día 1 era el día que estábamos citados para parlamentar los mineros con el gerente de la empresa que lleva diecisiete meses en huelga. Por no llegar los comisionados del sindicato de Lugo y el delegado de la Regional se aplazó la entrevista, la que esperamos celebrar dentro de pocos días.
Estaba en el salón del ayuntamiento una representación del comercio de Monforte invitada por el alcalde, el gobernador de la provincia y el gerente de la empresa, don Guillermo Cloos. Este señor, al ser interrogado por el representante del comercio, haciéndole ver que el conflicto sostenido perjudicaba directamente a la clase que representaba, el gerente contestó con el despotismo que le es peculiar, que el mercado de hierro no respondía, pero que aunque así fuera, antes de reconocer el sindicato tendría cerradas las minas toda la vida, aunque con esto se perjudique quien sea, “pues admitiré a quien yo quiera y despediré de igual forma”.
Con estas manifestaciones del señor Cloos se refleja toda la intención que en sí encierra. Todo su empeño está en destrozar el sindicato, lo que no conseguirá.
Sepa el señor Cloos que por fuerte que considere la empresa caerá, pues por encima de su soberbia estamos los trabajadores y la Confederación Nacional del Trabajo.- Manuel DÍAZ

Nos meses seguintes, varias novas aparecidas no CNT dan conta da continuidade do conflicto coa empresa das minas do Freixo, así como da participación do Sindicato Único de Monforte na vida orgánica confederal, pero tamén da represión das actividades anarcosindicalistas: prohibicións de reunións e mítines, detención de compañeiros, … pero tamén da solidariedade doutros sindicatos da Confederación cos mineiros do Freixo, como o caso do Sindicato Único de Peñarroya-Pueblonuevo, na provincia de Córdoba, onde “han recaudado 41 pesetas, a beneficio de los camaradas huelguistas de Freijo y Monforte, deseando ponerse en comunicación con las organizaciones respectivas para hacerles el giro”.

Xa en 1933 recóllense a novas dun endurecemento do conflicto co estalido de bombas e as detencións e traslados á prisión provincial de Lugo de varios compañeiros entre os que se atopa Manuel Moure, mineiro do Freixo e presidente do Sindicato, do que xa tiñamos nova desde os inicios do conflicto. A respecto desta detención, María Moure, publica no Solidariedade Obreira da Coruña un apaixonado artigo titulado “Yo acuso”, onde protestaba pola detención e o encarceramento do seu pai en xuño 1933, a resultas da folga naquelas minas. A presencia da CNT na localidade aumenta e será causa da importancia dos sucesos en maio e logo en decembro de 1933, coa Folga Xeral revolucionaria, pero iso xa será obxecto doutra entrada neste espazo web.

Logo da sublevación fascista de 1936, o protagonismo do xerente F.W. Cloos aumenta na zona e, aplastada pola represión toda resistencia obreira, as minas do Freixo volverían a ter actividade ata o final da II Guerra Mundial, e novamente, no ano 1948, nun periodo que duraría ata o ano 1959.


REFERENCIAS:

Bibliografía e páxinas web:

Actas do II Congreso da Memoria “A II República e a Guerra Civil”, celebrado en Culleredo (A Coruña), en decembro de 2005, pola Asocíación Cultural Memoria Histórica Democrática

Galicia no Diario CNT (1932-1934). Recopilación de novas referidas a Galicia aparecidas no Diario CNT estre os anos 1932 e 1934, por Eliseo Fernández; editado pola CNT-AIT da Coruña e o Ateneu Libertario “Ricardo Mella” (2007)

A C. N. T. en Monforte (1932 – 1934)“, por Jose Ramón Casanova Otero [website]

“Solidaridad Obrera (Barcelona 1932) e Solidaridad Obrera (A Coruña)“, por José Ramón Casanova Otero [website]

Minas de hierro de O Freixo – Asociación Galega do Patrimonio Industrial “Buxán” [website]

Minas de O Freixo – Cámara Oficial Mineira de Galicia [website]

Anarcosindicalistes al ferrocarril: la Federación Nacional de la Industria Ferroviaria, 1931-1936“, por Raimon Soler, en Recerques: història, economia, cultura, 2012, Núm. 65, p. 177-199,


Prensa da época:

El pueblo gallego : rotativo de la mañana: Ano VIII Número 2125 – 1931 xaneiro 25
El Compostelano : diario independiente: Ano XII Número 3361 – 1931 xuño 18
El pueblo gallego : rotativo de la mañana: Ano VIII Número 2246 – 1931 xuño 17
El regional : diario de Lugo: Num. 17121 (18/06/1931)
El Ideal gallego : diario católico, regionalista e independiente: Ano XV Número 3601 – 1931 xullo 17
El pueblo gallego : rotativo de la mañana: Ano VIII Número 2278 – 1931 xullo 24
El pueblo gallego : rotativo de la mañana: Ano VIII Número 2293 – 1931 agosto 11
Heraldo de Galicia : semanario de los lunes, cultural e informativo: Ano II Número 42 – 1931 agosto 17
El Progreso : semanario independiente: Ano XXVIII Número 11299 – 1931 setembro 11
La Región : diario independiente, de intereses generales, de noticias y avisos: Ano XXII Número 6350 – 1931 setembro 11
La lucha : órgano de la Agrupación Socialista y de la Federación Agraria de la Provincia : Num. 5 (26/09/1931)
El pueblo gallego : rotativo de la mañana: Ano VIII Número 2340 – 1931 outubro 4
El pueblo gallego : rotativo de la mañana: Ano VIII Número 2371 – 1931 novembro 10
El pueblo gallego : rotativo de la mañana: Ano VIII Número 2405 – 1931 decembro 19
El pueblo gallego : rotativo de la mañana: Ano IX Número 2516 – 1932 abril 19
Vanguardia gallega : diario de la República: Ano II Número 167 – 1932 abril 20
El pueblo gallego : rotativo de la mañana: Ano IX Número 2672 – 1932 outubro 18
Vanguardia gallega : diario de la República: Ano II Número 319 – 1932 outubro 19
El pueblo gallego : rotativo de la mañana: Ano IX Número 2700 – 1932 novembro 19
La voz de la verdad : diario católico con censura eclesiástica: Ano XXIII Número 7700 – 1933 febreiro 7
La voz de la verdad : diario católico con censura eclesiástica: Ano XXIII Número 7804 – 1933 xuño 10

Prensa actual:

Huelgas, atentados y una bodega con cien bombas ocultas en Reigada, por Felipe Aira. En La Voz de Galicia, edición Lemos, 9 de febreiro de 2020.

Hallados numerosos documentos de los años de la preguerra en Monforte, en La Voz de Galicia, edición Lemos, 16 de abril de 2004

De Monforte y Viveiro salió hierro para el III Reich, en El Correo Gallego, 25 de mayo de 2023



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