Trala celebración do primeiro dos consellos de guerra que rematou na condena de Venancio González a 20 anos de prisión, como temos visto na entrada anterior: [Tras os sucesos de Maio de 1901] Consellos de Guerra e xuizos contra militantes obreiros (II), a maquinaria xudicial, tanto civil como militar, continúa a represión contra os obreiros organizados polos feitos acaecidos nas xornadas de Folga Xeral de maio de 1901.
Logo do consello de guerra que condenou a Venancio González a 20 anos de cadea, viría o de José Ramos Maceiras, así como os de Juan Cebrián, Vicente Fernández e José Morán.
“Se ha suspendido el señalamiento de la vista en consejo de guerra ordinario de la causa instruída por el teniente de Caballería señor Aspe (D. Félix) contra José Ramos Maceiras, por atentado contra fuerza armada.
Parece que el procesado citó a declarar como testigo de descargo al obrero Bernardo Dopico.
Al comparecer éste ante el juez instructor (liña ilegible) llados últimamente, y que, por el contrario, los autores de los disparos por cuyo delito quizás se haya procesado a Maceiras fueron cuatro individuos que indicó al juez instructor.
Bernardo Dopico quedó detenido después de haber prestado declaración.
En la orden de la plaza de hoy se señalará para el lunes la vista ante el consejo de guerra ordinario de plaza de la causa que se instruyó contra Juan Cebrián García, Vicente Fernández y José Morán.
Dícese que el fiscal califica el delito que se persigue de atentado contra fuerza armada y que lo considera comprendido en el caso 3 del art. 253 del Código de justicia militar.
El juez instructor de esta causa es el comandante de Infantería D. Mariano Arahuetes.
El consejo, como el anterior, será público”. (La Voz de Galicia, 29 de xuño de 1901).
Ao tempo, continúan as declaracións dos militantes sinalados das Sociedades obreiras clausuradas:
Custodiados por dos soldados de Infantería y a las órdenes de un cabo, estuvieron ayer mañana a declarar ante el juez de instrucción Sr. Calvo los presidentes de fideeros, aguadores y carpinteros, Ricardo Deibe, Enrique Taboada y Alejandro Delgado, respectivamente.
Tal vez, lo mismo que sus compañeros los presidentes que declararon días pasados, hayan dicho al juez que no han tenido participación alguna, ni en el paro general, ni en los sucesos ocurridos el día 31 de Mayo. (La Voz de Galicia, 29 de xuño de 1901).
Os obreiros foron detidos permanecen, privados de liberdade e recluidos en prisións militares ou en calabozos improvisados nos cuarteis. O xornal La Voz de Galicia de 1 de xullo de 1901 proporciona información sobre a situación dos presos e dos seus familiares, entre eles, un caso especialmente duro é o do compañeiro Enrique Taboada, preso por ser o presidente da Sociedade de augadores, trala detención da súa compañeira, tamén de oficio augadora. Mais tamén temos detalles de cómo a solidariedade obreira cos presos e presas está xa activada mediante colectas, apoio nos coidados áos familiares dos presos e presas, así como visitas e cartas:
“Como día festivo, fueron muchas las visitas que de amigos y deudos recibieron ayer los obreros detenidos en el cuartel de Zamora.
Las horas a que se permite ordinariamente visitar a los presos es de seis a siete de la mañana, de doce a una y de seis a siete de la tarde. Se entra a verles por tandas o grupos.
En la prisión (uno de los salones del piso bajo del cuartel de Alfonso XII) gozan los obreros de relativa libertad y holgura.
Muéstranse muy agradecidos a los oficiales del regimiento de Zamora, porque debido a sus acertadas disposiciones se les han evitado muchas de las molestias que siempre produce una detención.
Entre los presos se hace ordinariamente una colecta para dar algún socorro a sus compañeros Cándido Sánchez, a quien se amputó un brazo últimamente en el Hospital Militar; Plácido Dorado, que se encuentra en el mismo establecimiento, y Enrique Taboada, presidente de la Sociedad de aguadores, preso también en el cuartel de Zamora.
Correspondieron a éste último, en la recaudación efectuada (ilegible) pesetas que remitió a su esposa Dolores Sánchez Pérez, que como saben nuestros lectores, está detenida en la cárcel.
Taboada, que se encuentra reconocidísimo a sus compañeros por las atenciones que de ellos recibe, entre las que se cuenta la de facilitarle comida diaria, nos encarga que les demos gracias por todo.
La esposa de este mismo preso recibe en la cárcel la comida que le envía a diario el industrial de la calle de San Andrés conocido por Antonio “el de Villar” a quien nos ruega asimismo el presidente de la Sociedad de aguadores que expresemos su reconocimiento.
En la prisión reciben los obreros cartas de sus familias y amigos.
Por lo gráficamente que expresa la situación de una pobre familia, merece ser conocida una carta que recibió ayer en la prisión Enrique Taboada, escrita por su mujer desde la cárcel.
Dice así:
“Querido esposo: Dios quiera que ésta te halle gozando de más salud y alegría de la que yo disfruto en este momento.
No tengo humor para nada, y pensando en nuestra situación paso llorando todo el día.
Estoy sin tomar alimento, pues ni ganas de comer tengo.
Constituye mi mayor pena saber que tú sufres al conocer que también estoy yo presa.
No te apenes, que para llorar basto yo. Tengamos paciencia y resignación.
Tengo conmigo los dos niños, gracias a la bondad de los que me han dejado traerlos.
Pues recibí tus desgraciados reales y Dios quiera y la Virgen Santísima que salgas pronto, que si no no sé cómo va a ser esto. Me voy a ver perdida.
Nos encontramos aquí detenidas yo y Carmen la de Ugidos, Ramona la de “Pepe pequeño” y Juana “la de la leña”
Pues a mi me han cogido cuando venía con el primer barril de agua para la cárcel. Me encontré con el sargento y ya no me dejaron salir para nada.
Sin molestar más tu atención, queda a tus órdenes tu querida esposa,- Dolores Sánchez Pérez.
P.D.- La niña está en casa del padrino, y tu dispón si quieres que vaya para casa o no, que esto no durará mucho tiempo, y ordena lo que mejor te convenga.”
Tamén no que respecta ás familias das vítimas mortais da represión da Folga Xeral de 1901, atopamos referencias na prensa desas datas:
Podemos asegurar que no es cierto se haya negado en el Ayuntamiento a las familias de las víctimas de los sucesos ocurridos en esta capital (ilexible) de la última huelga, permiso para (ilexible) en las sepulturas de aquellos.
Tampoco (ilexible) que el terreno en que están sepultados en el Cementerio haya sido cedido por la corporación ni que se haya colocado verja alguna.
As parellas dos obreiros presos reclaman a liberdade dos seus compañeiros nun escrito dirixido ao Capitán xeral Lachambre, máxima autoridade na cidade por mor de continuar activo o Estado de Guerra e a Lei Marcial:
Ayer entregaron en la Capitanía general algunas de las esposas de los obreros detenidos una exposición suplicando al general Lachambre que ordene la excarcelación de aquellos.
La exposición, que copiamos íntegra, dice así:
“Excelentísimo señor:
Las mujeres que suscriben y cuyos maridos se hallan en prisiones militares, a V.E. tienen la honra de exponer que hallándose la mayor parte de los detenidos desde 1º del que rige hasta la fecha sin saber las que narran cuando recobrarán la libertad, y sin que aparezcan contra algunos de ellos cargos, por no haber tenido participación en los tristes sucesos ocurridos en esta capital; como quiera, además, excelentísimo señor, que gran número de prisioneros aparecen con exceso de familia, sin tener con qué alimentarla por haberse agotado los recursos y no ganar el diario para poder sostener a tanto ser sin amparo ni protección
(ilegible) encarecidamente se digne conceder el excarcelamiento a todos aquellos que no tengan culpabilidad.
Es gracia que no dudan alcanzar de la rectitud de V.E.
Firman la exposición las 80 esposas de los detenidos. (La Voz de Galicia, 1 de xullo de 1901)
O número de obreiros e obreiras privadas de liberdade vai medrando día tras día:
Las prisiones continúan.
En la cárcel ingresaron las tres aguadoras a quienes se cita en la carta anterior.
Parece que su detención se debe a considerarlas complicadas en las coacciones que para privar de agua a La Coruña se ejercieron en la mañana del 31 de Mayo.
También ingresó en la cárcel, a disposición del juez instructor, Sr. Arahuetes, el carpintero Manuel Sabio.
En el cuartel de Zamora ingresó a las dos y media de la tarde de ayer Ramón Castro Ameijeiras, carpintero de oficio, como complicado en los sucesos últimos.
Los presos son actualmente 94. (La Voz de Galicia, 1 de xullo de 1901)
A expectación pola celebración do consello de guerra contra Juan Cebrían e outros dous compañeiros podemos comprobala na información da prensa:
No se verificará hoy el anunciado consejo de guerra para ver la causa que se instruye contra Juan Cebrián García y otros dos por atentado contra fuerza armada.
Se debe la suspensión de la vista a citaciones que se han hecho en virtud de declaraciones prestadas por Juan Cebrián, semejantes a otras que hizo anteriormente, y en virtud de las cuales es menester verificar nuevas diligencias y detenciones. (La Voz de Galicia, 1 de xullo de 1901)
Mentres, as pesquisas policiais e xudiciais tratando de atopar elementos probatorios que permitan condear aos obreiros encausados, continúan:
Ante el juez militar Sr. Asoe (D. José) prestaron declaración los guardias municipales Díaz y Edreira.
Se dice que se les hicieron diferentes preguntas relativas a los sucesos desarrollados en la calle del Orzán el 31 de Mayo último. (La Voz de Galicia, 1 de xullo de 1901)









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