Ao longo do mes de xullo de 1901, continúan as causas xudiciais contra os militantes obreros polos feitos acontecidos na represión da Folga de 1901. Seguimos o relato a través das novas recollidas nas páxinas do xornal coruñés La Voz de Galicia:
La Voz de Galicia, 8 de xullo de 1901
LOS SUCESOS DE MAYO
Ante el consejo de guerra se verá hoy a las diez de la mañana la causa instruída por la jurisdicción militar contra José Ramos Maceiras, por el delito de insulto a la fuerza armada.
Presidirá el tribunal el teniente coronel de Artillería de montaña D. Ricardo Sánchez del Villar.
Han sido designados para formar aquél como vocales, los capitanes Sres. D. Manuel Merino Campos, del regimiento de Zaragoza; D. Alejandro Carnerero, del de Zamora, don Vicente Rodríguez Carril, del de Artillería de montaña; D. Aquilino Caruncho, del de Caballería; D. Manuel Vila Fernández y D. Manuel Gutiérrez del Arroyo, del de Zamora.
Los suplentes nombrados son D. Ricardo Sostrada y Gómez Colón, capitán del regimiento de Zamora, y D. Pedro Arca Rodríguez, de Caballería.
Asistirá al consejo como juez instructor de la causa el teniente de Caballería D. Félix Aspe, y defenderá al procesado el teniente de Infantería D. Francisco Pardo Agudín.
Dícese que se pide para José Ramos Maceira la pena de dos años de prisión.
Parece que el capitán general Sr. Lachambre no se ha conformado con el fallo dictado anteayer por el consejo de guerra en la causa seguida contra Juan Cebrián, Manuel Morana y Juan Santos.
En vista de esto, se remitirá la causa al Consejo Supremo de Guerra.
La Voz de Galicia, 10 de xullo de 1901
LOS SUCESOS DE MAYO
Con gusto diferimos a la publicación de la siguiente carta que ayer hemos recibido:
“Sr. Director de LA VOZ DE GALICIA.
En nombre de todos mis compañeros de prisión recluídos en el cuartel de Alfonso XII le ruego tenga la bondad de insertar en el periódico de su digna dirección las siguientes líneas, como voto de gracias al valiente y glorioso regimiento Infantería de Zamora número 8:
No podemos por menos que estar profundamente agradecidos del excelente y amable comportamiento que con nosotros vienen observando los dignísimos jefes, oficiales, sargentos y cabos del nunca bastante alabado cuerpo citado, que a su cargo nos tiene para su custodia.
No queremos con esto decir que dejen de cumplir con su deber, no; porque esto nadie mejor que la autoridad superior de la región está persuadido de ello. Nosotros que comprendemos (pues si no todos, casi todos hemos dado nuestra sangre a la patria) que cumplen con su deber, agradecemos en el alma el trato que observan con nosotros, y que es reflejo de sus nobles sentimientos.
Reitero, sin ser más molesto, la inserción de estas líneas, que son pálido reflejo del agradecimiento que nunca podremos olvidar.
Gracias anticipadas de todos los reclusos, y en su nombre de este su e.s.q.b.s.m. – César Orlando Arias.
La Coruña, Julio 9 de 1901.”
No obstante haber retirado el fiscal en el consejo de guerra celebrado anteayer la acusación que sostenía contra el procesado José Ramos Maceiras, no ha quedado éste exento de responsabilidad, puesto que contra él sigue pidiéndose pena.
Dícese de público que el consejo no se conformó con la decisión fiscal, y que al examinar el proceso en la reunión secreta que siguió al acto público se fijó mucho en la evidente disconformidad que existe entre las declaraciones prestadas al principio por los testigos y la ampliación de las mismas con que se pone término al sumario.
En las primeras, como habrán podido advertir los lectores de La Voz en el amplio extracto que ayer hemos publicado de la vista, se hacen graves inculpaciones contra Ramos; en la ampliación se atenúan mucho, y casi se rectifican los hechos motivo del proceso.
Se refiere que apreciando el consejo lo que resulta de las declaraciones primeras, sentenció a Ramos a dos años de prisión.
Hay otra versión: que el auditor de guerra no se conformó con la sentencia absolutoria. De todas suertes contra el procesado hay pedida la indicada pena, según se asegura.
Falta ahora saber, de ser rigurosamente exacto lo anterior, si el capitán general se conforma con la sentencia, o si tendrá, por el contrario, que pasar la causa a la sanción del Consejo Supremo de Guerra.
Ante el juez de instrucción, Sr. Calvo Camina, estuvieron ayer mañana a declarar en la causa que se sigue con motivo del paro general, el conductor del coche-correo a la estación del ferrocarril, Domingo Cabrera, y el conserje del Matadero, José García Pérez.
Se refiere que el primero dijo en su declaración que si había reclamado el auxilio de la fuerza para efectuar el servicio que le está encomendado, fue debido a haber oído que se intentaba por los obreros que la correspondencia no saliese en el tren correo, para lo cual se pensaba obligarle a que no pusiese en circulación su carruaje.
En cuanto al Sr. García, parece que declaró que en el Matadero se había presentado un grupo de obreros, a los cuales no conoció, que indujeron a los matarifes a abandonar sus tareas, como así lo efectuaron.
Los ex-guardias de consumos Alonso Castro, Manuel Carro y Guillermo Pablos también comparecieron ayer en el Juzgado de instrucción a declarar en la causa que se les sigue por abandono de destino.
Sus declaraciones coinciden con las prestadas anteriormente por sus compañeros.
Se decía ayer con insistencia que los reclusos en el cuartel de Zamora tienen el pensamiento de interponer recurso de competencia ante la autoridad militar para que deje de entender en las causas que se instruyen con motivo de los sucesos ocurridos el 30 y 31 de Mayo último, por entender que casi todos los hechos que en ellas se persiguen corresponden a la jurisdicción ordinaria, toda vez que pudieron ser realizados antes de la proclamación del estado de sitio.
También se indicaba a un joven abogado para entablar, a nombre de los procesados, dicho recurso.
La Voz de Galicia, 11 de xullo de 1901
LOS SUCESOS DE MAYO
Continúan acudiendo estos días a declarar ante el juez de instrucción los ex-dependientes del resguardo de consumos.
Ayer prestaron declaración Ricardo Antón, Severino Villasuso y Constantino Carreras.
Sus declaraciones no aportaron ningún dato nuevo al sumario.
Poseen la credencial del arriendo antiguo, pero no del nuevo.
La Voz de Galicia, 16 de xullo de 1901
LOS SUCESOS DE MAYO
Siguen compareciendo a declarar en el Juzgado de instrucción los ex-dependientes de consumos a quienes se sigue causa por abandono de destino.
Comparecieron ayer mañana ante el señor Calvo Camina, Francisco Veiga y Felipe Moar.
Prestaban, según parece dijeron al juez, sus servicios a la empresa de consumos desde hace bastantes años, y desde su ingreso como dependientes del resguardo no se les habían dado nuevas credenciales ni habían prestado nuevo juramento ante el delegado de Hacienda.
Hoy saldrán para Madrid, con motivo de la apelación interpuesta ante el Tribunal Supremo de Guerra y Marina en la causa seguida contra Juan Cebrián, José Mosquera Morano y Juan Santos, los defensores de los mismos Sres. Barros, Toledo y Folla, primeros tenientes de Infantería, Artillería y Caballería, respectivamente.
La Voz de Galicia, 21 de julio de 1901
LOS SUCESOS DE MAYO
El juez instructor D. Enrique López Arce ha pedido al gobernador militar una nota de los oficiales de la guarnición que puedan actuar como defensores en la causa que instruyó contra Juan Bello Varela, por coacciones cometidas el 31 de Mayo último.
Esta causa se verá ante el consejo de guerra probablemente el martes.
El fiscal a cuyo informe ha pasado el escrito solicitando que se entable el recurso de competencia para entender en la causa que se instruye contra los presidentes de las Sociedades obreras, es el Sr. Valdés.
Probablemente mañana emitirá dictamen en el asunto de que se trata.
Juan Cebrián recibió ayer, por conducto de Manuel Amor, un telegrama expedido por Duque, uno de los obreros coruñeses que se hallan en Madrid desde los sucesos de Mayo último, diciendo:
“Vista causa Tribunal Supremo.- Cebrián seis años.- Absolución pronta.”
Algo más añade, pero es de carácter particular.
El telegrama, por lo poco explícito, llevó la confusión al ánimo de cuantos ayer le conocían, en primer lugar porque a la hora en que el despacho aparece expedido (15,30 del día 19) aún no podía haberse celebrado el consejo a que se refiere, y en segundo porque no se habla nada de la suerte que puedan correr los otros dos presos con Cebrían sumariados y sentenciados.
El telegrama transcrito se recibió a las siete de la mañana de ayer.
La vista de la causa ante el Supremo estaba señalada para ayer también, pero es de suponer que a dicha hora no se hubiese celebrado todavía.
Calculábase, por tanto, que a lo que el telegrama se refiere es a la petición fiscal en cuanto a Cebrián, y poniendo las cosas en mejor terreno, en cuanto a sus consortes de clase también que lo de a “absolución pronta” podrá quizás referirse a ellos.
La Voz de Galicia, 22 de xullo de 1901
LOS SUCESOS DE MAYO
Los presos en el cuartel de Zamora recibieron ayer una carta de Duque, uno de los obreros que se encuentran en Madrid, en la cual aclaraba su telegrama de anteayer.
Dice la carta, que tiene fecha 19, que la petición fiscal para Cebrián en el consejo de guerra que debió haberse verificado anteayer es la de seis años de reclusión temporal, y la absolución para Morano y Santos.
El resultado del consejo se desconocía todavía ayer.
Dice también Duque que se hacen gestiones para conseguir una amnistía general, y añade que en breve se les pondrá a todos en libertad.
Otras muchas cosas dice la carta, pero son de índole particular.
La Voz de Galicia, 23 de xullo de 1901
LOS SUCESOS DE MAYO
Se ha recibido carta de Madrid ratificando lo comunicado ya en el telegrama y carta del obrero Duque acerca de la pena que el fiscal pide ante el Consejo Supremo de Guerra para Cebrián y sus compañeros Manuel Morano y Juan Santos, en la causa que contra ellos se siguió por atentado a fuerza armada.
El Consejo, que no llegó aún a efectuarse, como se creía, se verificará el próximo día 23.
Parece que las penas que a juicio del fiscal deben imponerse son: la de seis años a Cebrián, y la de un año y 11 meses a cada uno de los otros dos procesados.
Se dice también a los presos, en la referida carta que a pesar de esto es creencia general en Madrid que el Consejo fallará absolviendo a los tres.
También se habla en la carta del tiempo que podrá durar el estado anormal en que hoy nos encontramos, y se dice que probablemente no se levantará el estado de sitio hasta que no se fallen las causas pendientes.
No será hoy cuando se vea ante el consejo de guerra la causa que se siguió contra Juan Bello, por los sucesos de Mayo último.
Ayer todavía fue nombrado defensor del procesado el capitán de Artillería D. Vicente Rodríguez Carril.
El consejo se verificará en uno de los últimos días de la semana actual.(La Voz de Galicia, 23 de xullo de 1901)
Malia continuar os procesos xudiciais na súa madexa de procesos e procedementos, tamén atopamos novas de postas en liberdade, ainda que sexa de xeito provisional, dalgúns dos detidos:
Provisionalmente fueron puestos en libertad ayer los obreros panaderos Antonio Blanco, Blas Iglesias y Manuel Barbeito, que habían sido detenidos por ejercer coacción. (La Voz de Galicia, 23 de xullo de 1901).
Salió ayer del cuartel de Zamora, en libertad provisional, el preso Pedro Salgueiro Gómez, carretero, contra quien se sigue proceso por supuesta coacción.
Decíase ayer que hoy saldrán también en libertad provisional algunos otros presos. (La Voz de Galicia, 24 de xullo de 1901)
La Voz de Galicia, 24 de xullo de 1901
LOS SUCESOS DE MAYO
Regresó ayer de Madrid a La Coruña el compañero Duque, que con el compañero Antelo, ambos de la Sociedad de carpinteros, habían ido a la corte para gestionar en favor de sus camaradas presos a consecuencia de los sucesos de Mayo
Comunicó impresiones favorables acerca de la resolución del Consejo Supremo de Guerra en la causa seguida contra Juan Cebrián, Juan Santos y Manuel Morano
La vista de esta causa se celebrará el próximo día 26.
La petición del fiscal; que ya hemos dado a conocer, es de seis años de condena para Cebrián y de absolución para sus otros dos consortes.
Probablemente no se celebrarán nuevos consejos de guerra en La Coruña hasta después que sea conocido el fallo en la apelación que por causa de Cebrián pende ante el Supremo.
Respecto al compañero Antelo, reclamado en La Coruña por las autoridades, no se sabe si continúa todavía en la corte o si ha salido ya de allí. Calcúlase que habrá hecho esto último.
El teniente fiscal, Sr. Valdés, encargado de examinar el recurso de competencia solicitado por los presidentes de las Sociedades obreras, acordó declarar procedente que se entable el recurso de inhibición de la autoridad militar en favor de la civil para que aquélla deje de entender las causas que por el paro general se siguen contra dichos presidentes.
Es probable que mañana el juez de instrucción requiera la inhibitoria a la autoridad militar.
Fueron dados de alta ayer en el Hospital Militar los heridos a consecuencia de los sucesos de Mayo último, Antonio Bergantiños y Felipe Amil.
Escoltados por varios soldados se les trasladó a las prisiones del cuartel de Zamora.
La Voz de Galicia, 26 de xullo de 1901
LOS SUCESOS DE MAYO
Según telegrama recibido ayer en esta capital, se ha suspendido hasta mañana la vista ante el Consejo Supremo de Guerra de la causa que se siguió por atentado a fuerza armada contra Juan Cebrián, Manuel Morano y Juan Santos.
Se ha entablado ya por el juez de instrucción, ante la autoridad militar, el recurso de inhibitoria de las causas que sigue el ramo de guerra contra los presidentes de las Sociedades.
A pesar de que nada hay todavía decidido, se decía ayer que el capitán general niega competencia a la jurisdicción ordinaria en dichas causas.
La Voz de Galicia, 27 de xullo de 1901
LOS SUCESOS DE LA CORUÑA
Vista ante el Supremo
Madrid, 26, 22h.
Ante el Tribunal Supremo de Guerra y Marina se celebró hoy la revisión del consejo de guerra celebrado en esa capital para juzgar a Juan Cebrián, Manuel Morano y Juan Santos, por insulto a fuerza armada.
El miércoles se hará pública la sentencia.
En el tren-correo de hoy marcharon a La Coruña los defensores de los reos, tenientes Sres. Folla, Toledo y Barros.
La Voz de Galicia, 28 de xullo de 1901
LOS SUCESOS DE MAYO
En el tren-correo llegaron ayer, como habíamos anunciado en nuestra sección telegráfica, los defensores de Juan Cebrián, Manuel Morano y Juan Santos, Sres. Toledo, Barros y Folla.
Corroboraron las noticias que ayer hemos publicado acerca del consejo celebrado ante el Supremo de Guerra.
Momentos después de haber llegado pasaron al cuartel a ver a sus defendidos.
Ayer dió contestación el capitán general al juez de instrucción en el recurso de competencia entablado con motivo de la causa que se instruye contra los obreros por el paro general.
Sostiene el capitán general su competencia en el asunto.
En vista de esto, el Sr. Galván estudia al presente la causa para ver si procede elevar la competencia al Tribunal Supremo de Justicia.
La Voz de Galicia, 29 de xullo de 1901
Hoy, a las diez de la mañana, se verá en consejo de guerra la causa que se siguió contra Juan Bello Varela, por delito de coacción durante los sucesos de Mayo último.
Presidirá el consejo el teniente coronel jefe del Parque de Artillería, y actuará como defensor el teniente de dicho cuerpo, Sr. Gómez Carril.
El juez instructor, Sr. López de Arce, leyó ayer tarde al procesado el apuntamiento de la causa.
El fiscal pide para Juan Bello la pena de tres meses y un día de arresto, y multa de 50 pesetas.
La Voz de Galicia, 30 de xullo de 1901
LOS SUCESOS DE MAYO
A las diez de la mañana comenzó ayer el anunciado consejo de guerra para ver la causa que se siguió contra Juan Bello Varela, por coacción y amenazas, según la calificación del fiscal.
Presidió dicho acto el teniente coronel de Artillería D. Eugenio Vidal, y como vocales asistireron los capitanes Sres. Gutierrez Rus, Lovas, Puga Matos (D. Ángel), Cajarville, Armesto y Martínez González.
Representando al Ministerio fiscal estuvo el auditor D. Eduardo Rivadulla.
A la vista asistió el procesado.
El juez instructor, Sr. López de Arce, dió lectura al sumario.
Los testigos que en él figuran son: el dueño de la taberna que existe frente al fielato de Cuatro Caminos, en el de la Estación, María Deibe (a) Falcona, uno de los individuos de la Guardia civil allí de servicio, y el cabo de igual instituto José López Rodríguez.
Declara éste, que encontrándose a las órdenes del sargento D. Ricardo Corvacho, en el fielato indicado, para proteger a los empleados del resguardo de consumos en la mañana del día 1º de junio último, había recibido orden de detener a varios individuos que pretendían impedir que varias lecheras introdujeran su mercancía en La Coruña.
Dijo también que al intentar cumplir su cometido algunos había huído, logrando detener al procesado dentro de la taberna arriba citada, al cual acusaban las lecheras.
Igual declaración prestó el guardia civil que a las órdenes de José López ejecutó dicha diligencia.
La declaración de María Deibe acusa a Juan Bello como a uno de los que le amenazaron con “cortarle el cuello” si penetraba en La Coruña con los cántaros de leche.
Por el contrario, el dueño de la taberna dice que Juan Bello estaba en su establecimiento tomando unas copas mientras en la calle ocurría el hecho que motivó la detención del procesado.
El fiscal Sr. Rivadulla hizo un breve discurso pretendiendo demostrar la culpabilidad del procesado, y funda su acusación principalmente en la declaración prestada por María Deibe.
Califica el delito de coacción y amenazas con arreglo al párrafo 3º del art. 507 del Código de justicia militar, y pide para el procesado la pena de tres meses de prisión correccional y la multa de 50 pesetas.
El capitán de Artillería Sr. Gómez Carril, defensor del procesado, da lectura a un bien razonado escrito, en el cual analiza los cargos que figuran contra Juan Bello Varela.
Recusa los asertos de los individuos de la benemérita, de quienes dice que detuvieron a Bello por no encontrar a otro.
Hace presente que la declaración de la lechera María Deibe está en contraposición con la prestada por el tabernero.
Dice que su defendido es solamente reo de imprudencia temeraria por el hecho de haber entrado a tomar una copa en un sitio peligroso.
En un hermoso párrafo rebate la calificación fiscal y cita numerosas setencias del Tribunal Supremo para demostrar que no todas las amenazas llevan consido el delito de coacción.
Examina luego los artículos del Código militar, y dice que aún suponiendo que el procesado hubiese proferido alguna palabra que pudiese ser tomada como una amenaza, no debería incluírsele e el art. 507 del Código, que examina las coacciones y amenazas unidas, sino en el 604, el cual trata únicamente de las amenazas como falta.
Termina pidiendo la libertad para el procesado, puesto que ha estado 23 días detenido, tiempo mucho mayor que el señalado para juzgarle con arreglo al art.604, y añade que no debe juzgarse sin pruebas y que no es posible que llegue a confundirse la imprudencia temeraria con la coacción.
Con la venia del consejo, el fiscal Sr. Rivadulla, hace uso de la palabra para rectificar.
Felicita al Sr. Gómez Carril por su excelente defensa, pero le hace presente que no por coacción, sino por amenazas, en primer término, pide para el procesado los tres meses de arrestro, y entiende que por haber sido las amenazas hechas para impedir el libre ejercicio del trabajo, debe incluírse en el art. 507 del Código.
Rectifica el Sr. Gómez Carril, y dice que aún así debe el consejo fijarse en que el artículo 604 trata de las amenazas como falta, único delito en que entiende pudo únicamente haber incurrido Juan Bello, mientras que en el artículo 507 se considera la amenaza como un delito, el cual entiende no ejecutó su defendido.
Seguidamente el consejo se reune para deliberar, suspendiéndose la vista.
El Sr. Gómez Carril fue muy felicitado por su defensa.
Parece que el consejo sentención a Juan Bello a la pena de dos meses de prisión correccional.
El juez instructor militar D. José Canalejo pidió ayer a la Alcaldía le remita un certificado de la conducta observada por Marcelino Morás Rodríguez y Ricardo Veira Cobas, con expresión de si acostumbran a embriagarse para unir a la causa que se les instruye por agresión a dos guardias de consumos.
Fue trasladado ayer, desde el cuartel de Zamora al de Zaragoza, el preso, por atentado contra los agentes de la autoridad, Ricardo Antelo Rivas.
El juez de instrucción interino Sr. Galván ofició ayer al Capitán general insistiendo en la competencia entablada para entender en las causas que se siguen contra los presidentes de las disueltas Sociedades obreras, por coacción y por el paro general.
Ao día seguinte, o xornal confirma a sentencia condenatorio contra Juan Bello Varela:
Ayer firmó el capitán general la sentencia dictada por el consejo de guerra contra Juan Bello Varela, en virtud de causa que, como recordarán nuestros lectores, se le siguió por amenazas y coacciones.
Confirma dicha sentencia lo que ayer dijimos. (La Voz de Galicia, 31 de xullo de 1901)









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