A principios do ano 1901 un dos asuntos que ocupaban as páxinas dos xornais era o casamento da herdeira ao trono María de las Mercedes de Borbón. Naquela atura, estaba a reinar con título de rexente a súa nai mentres o seu irmán o rei Alfonso non acadaba a maioría de idade. O casamento foi programado cun curmán da princesa, Carlos de Borbón, da mesma dinastía pero da casa de Dos Sicilias que tiñan sido expulsados de Nápoles. Carlos era fillo do Conde de Caserta que tivera protagonismo como xeneral na III Guerra Carlista, que rematara non había moito, en 1876, coa derrota e exilio do pretendente carlista a favor de quen tiña loitado o Conde de Caserta.
A boda da posible raiña cun membro sinalado do absolutismo motivou o temor entre os liberais, os progresistas e os republicanos, chegando a tratarse como asunto de estado nas Cortes. Temerosos dos tumultos, o goberno e maila coroa decretaron o estado de guerra en Madrid, onde tería lugar o casamento o 14 de febreiro de 1901.
Ademáis, por orde do Ministerio de Instrucción Pública decretouse varias xornadas de vacacións escolares para evitar as mobilizacións dos estudantes:
Excmo. Sr.: Habiendo comenzado la celebración de festejos con motivo de la próxima boda de S. A. R. la Serma. Señora Princesa de Asturias con S.A. el Infante D. Carlos de Borbón, y en vista de lo solicitado respetuosamente por la juventud escolar; S. M. el Rey (Q.D.G.), y en su nombre la Reina Regente del Reino, se ha servido disponer que por los Rectores de las Universidades y Directores de los distintos Centros de enseñanza dependientes de este Ministerio se suspendan las clases desde el día 11 hasta el 21 del corriente mes.
De Real orden lo digo á V. E. para su conocimiento y efectos oportunos. Dios guarde á V.E. muchos años.
Madrid 9 de Febrero de 1901.
Gr. ALIX
Sr. Subsecretario de este Ministerio.
Gaceta de Madrid, domingo 10 de febrero de 1901 – pax.606-607


Mais en moitas cidades do reino estas medidas conseguiron o efecto contrario. En Madrid, Zaragoza, Valencia, Barcelona… os estudantes saíron ás rúas en protesta polos días forzados de vacacións escolares e contra o propio casamento que motivaba este parón académico, e entre os días 8 e 12 de febreiro tiveron lugar en moitas localidades manifestacións que en ocasións tiveron caracter tumultuario.
Na cidade da Coruña tamén os estudantes sumáronse ás mobilizacións, como recolle a prensa da época:
SIN VACACIONES
Eran en punto de la una ayer cuando un centenar de jóvenes, cuyas edades se extremaban entre los 12 y los 20 años, hicieron alto ante la casa de LA VOZ
Eran alumnos de la Escuela Superior de Comercio.
Su presencia era pacífica y sus actitudes moderadas. El más ferviente de los servidores de lo estatuído no hubiese encontrado el más liviano motivo, no ya de incorrección, ni aún de queja contra aquella manifestación pacífica.
Subieron a la redacción los comisionados, y muy claro expusieron sus pensamientos.
-Venimos a significar a ustedes -nos dijeron- que protestamos contra las vacaciones que se nos han concedido.
Desde mañana, 12, hasta el 25 del actual, tenemos vacaciones, y nosotros no queremos nada de eso.
No encontramos justificado que por un matrimonio se nos conceda una huelga escolar, que no sólo no nos halaga, sino que nos perjudica en alto grado. A estas alturas, necesitando dar el mayor número posible de repasos al programa, nos perjudica notablemente una vacación que alcanza desde el 11 al 25 del actual.
Tal dijeron, y nosotros cumplimos con consignar su protesta.
Los alumnos de la Escuela de Comercio, según nos dijeron, insistirán en no aceptar las vacaciones y hoy concurrirán, como siempre, a las clases.
La Voz de Galicia, 12 de febrero de 1901
LA MANIFESTACIÓN DE AYER
Repitieron ayer mañana los estudiantes del instituto y de la Escuela de Comercio sus manifestaciones públicas del día anterior.
Se reunieron a las nueve de la mañana en la calle de Herrerías, y poco después pasaron por ante el convento de Santa Bárbara.
Daban mueras a la reacción y al conde de Caserta.
Desde allí, sin cesar en sus gritos, fueron los escolares hasta la calle de Tabernas.
En la del Príncipe, frente al Colegio Católico, dieron mueras y vivas para todos los gustos, sobresaliendo los mueras al conde de Caserta, pero sin otras consecuencias.
Lo más saliente del acto realizado ayer por los jóvenes estudiantes, ocurrió momentos después en la citada calle de Tabernas, frente a la mencionada casa-residencia de los jesuítas.
Unos cuantos escolares, se armaron de piedras y comenzaron a lanzarlas contra el edificio.
Rompieron cuatro o cinco cristales, entre la algazara de los demás jóvenes, que no cesaban de dar vivas a la justicia, a la libertad, etc.
También se oyeron de nuevo nutridos mueras al conde de Caserta.
Presenciaban esta escena dos guardias de Vigilancia que, impasibles, nada hicieron por evitarla.
Algunos de los jóvenes apuntó, cuando era mayor el alborozo de los muchachos, que podía acudir la guardia de Infantería de la cárcel y esto decidió a todos a proseguir el paseo, abandonando la calle de Tabernas.
Por la de Santiago y la Plaza de María Pita se encaminaron al Gobierno civil, sin cesar en sus griterías.
Una Comisión de estudiantes, los más talludos de los que en la manifestación iban, subió a visitar al gobernador.
Le hicieron entrega de una exposición dirigida al ministro de Instrucción pública, cuyo texto es el siguiente:
“Excelentísimo señor ministro de Instrucción pública.
Excelentísimo señor: Los que suscriben, alumnos de la Escuela Superior de Comercio e Instituto de La Coruña, recurren a V.E. en súplica de que se sirva revocar la real orden por la que se nos imponen vacaciones por quince días, con motivo de la próxima boda de S.A.R. la princesa de Asturias, pues figúrasenos que con tal disposición quiérese ahogar los gritos de una protesta justa y voluntaria, en la inactividad de una huelga escolar forzosa.
Entendemos que la disposición gubernamental por V.E. dictada, lesiona nuestros derechos de escolares: Contribuímos al Estado con lo que éste nos exije por la instrucción que nos facilita, y el Gobierno no puede suspenderla bajo pretestos especiosos, y para festejar actos de que protestan todas las conciencias libres y los espíritus liberales reprueban, como lo han hecho muy recientemente sus representantes en los cuerpos colegisladores.
No queremos dar ante las naciones cultas el triste espectáculo de una Agrupación que solicita instrucción y ciencia, y el Estado suspende aquella, pretendiendo que el cuerpo escolar, con una vacación injustificada, contribuya a formar la cohorte de un acto palaciego, que la conciencia nacional rechaza.
Por las razones expuestas, excelentísimo señor, interesamos de V.E. se sirva ordenar se reanuden las clases suspendidas, pues así lo exijen el derecho de los subscribientes y la razón y la justicia.
La Coruña 12 de Febrero de 1901.
(Siguen 200 firmas)”
El Sr.Salas dijo a los comisionados que transmitiría sus deseos al Gobierno.
Les aconsejó que cesasen en su actitud hostil y que se disolviesen renunciando a algaradas que podían traer malas consecuencias y obligarle a adoptar severas medidas.
Añadió que debían en efecto dedicar al estudio el tiempo que inutilmente perdían en la calle, y los excitó a que se mantuviesen dentro de los naturales términos de orden y sensatez.
Así lo prometió la Comisión.
Desde el Gobierno civil fuéronse los manifestantes por la calle Real, disolviéndose pacíficamente en los Cantones.
Ante el Casino Republicano se dieron repetidos mueras al conde de Caserta.
Fue detenido por la policía un joven estudiante, hijo de un conocido concejal republicano, y llevado a la Inspección de vigilancia, pero quedó en libertad horas después.
Algunas otras detenciones se verificaron por la tarde, pero también se devolvió pronto la libertad a los escolares a quienes provisionalmente se había preso.
Nada más ocurrió de mención.
El vecindario se mantuvo completamente ajeno a los sucesos referidos.
Cuando más, los transeuntes se detenían al ver pasar por las calles a los jóvenes manifestantes, con curiosidad, pero sin tomar parte en sus demostraciones. La Voz de Galicia, 13 de febrero de 1901
Durante toda la tarde de ayer estuvieron reconcentradas en el cuartel las fuerzas de la Guardia civil.
Algunas parejas han llegada a La Coruña procedentes de los puntos más cercanos.
Es posible que se reconcentren algunas otras.
La Voz de Galicia, 13 de febrero de 1901









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