Na mañá do domingo 21 de xuño de 1936 tiña lugar na praza de touros da cidade da Coruña, un mitin anarcosindicalista, denominado de “Concentración Confederal” ou “de Revalorización Confederal, como glosa de los acuerdos de Zaragoza”, no que o principal orador foi o militante catalán Joan García Oliver.
Este mitin celébrase pouco máis dun mes despois do importantísimo IV Congreso (II Congreso Extraordinario) da CNT en Zaragoza, onde 649 delegacións de 988 sindicatos en representación de preto de 600.000 afiliados e afiliadas tiñan tomado importantes acordos:
- Volta á unidade confederal rachada desde 1932, logo do Congreso Extraordinario de 1931, celebrado en Madrid, coa reincorporación á Confederación dos chamados “Sindicatos de Oposición” (liderados por Angel Pestaña e Joan Peiró entre outros e que recibiron o alcume de “treintistas” debido a sinatura do “Manifesto dos Trinta”. Foran expulsados ou marcharan da CNT para rematar algúns deles fundando, en xullo de 1934, a Federación Sindicalista Libertaria, que non chegou a ter presencia na Galiza)
- Acordo de iniciar conversas coa UGT de cara a unha Alianza Obreira Revolucionaria. O “Dictamen sobre Alianzas Revolucionarias” afirma textualmente:
- “Considerando que es ferviente deseo de la clase obrera española el derrocamiento del régimen político y social existente, y considerando que la UGT y la CNT aglutinan y controlan en su seno a la totalidad de los trabajadores organizados en España, esta Ponencia entiende: Que la Confederación Nacional del Trabajo de España debe dirigirse oficial y públicamente a la UGT, emplazándola para la aceptación de un pacto revolucionario”
- Respecto á loita contra o paro: defender a xornada semanal de 36 horas sen diminución de salario, a abolición do pluriemprego e do traballo “a destajo” e mailas extraordinarias, a constitución de bolsas de emprego nos Sindicatos, adianto da idade da xubilación, e a reclamación ás administracións de efectuar obra pública e social para rematar có desemprego.
- Ademais, o Congreso de Zaragoza aprobaba unha definición do Comunismo Libertario, con base no individuo, a comuna libertaria e a federación, que será a base das prácticas de colectivizacións durante a Revolución española de 1936.
Sobre a presencia galega no IV Congreso: A CRG no Congreso da CNT en Zaragoza (maio de 1936)
Para explicar os acordos tomados nese Congreso, a Confederación Galaica da CNT organiza a celebración deste mitin na cidade coruñesa, contando como orador cun dos protagonistas dese comicio confederal, o coñecido militante catalán Joan García Oliver, aínda que durante a fase de preparación foron variando os oradores anunciados que nun principio tiñan que ser, ademáis de García Oliver, Francisco Ascaso e Manuel Pérez Fernández.
Durante os meses previos, tanto a Federación Local Obrera da Coruña como o Comité da CRG foron preparando o evento, recadando fondos e difundindo a súa celebración, como vemos en diferentes notas publicadas no semanario Solidaridad, voceiro da CNT Galaica, editado na cidade coruñesa, onde tamén residía o Comité da CRG.
Nestas notas, a Comisión de Propaganda da FLO coruñesa solicita dos sindicatos a súa implicación na organización, realizando aportacións económicas das que logo se irá dando conta nas páxinas do semanario:





Das notas da Comisión de Propaganda coñecemos as aportacións dos diferentes sindicatos, seccións e outros entes confederais (as cantidades aportadas están expresadas en pesetas):
- Abril:
- Sindicato de Litógrafos, 25
- Comité Regional, 40
- Maio:
- Sindicato de Empaca y Descarga, 25
- Sindicato “La Energía“, 25
- Sindicato de Panaderos, 75
- Sección de Hojalateros, 10
- Sindicato de Cerveceros, 100
- Sindicato de Conserveras, 25
- Xuño:
- Sindicato de Conserveras, 25
- Sindicato de Camareros Terrestres, 50
- Sindicato de Profesiones Varias, 100
- Sindicato de Panaderos, 150
- Sindicato de Carpinteros, 60
- Sindicato de Barberos y Peluqueros, 50
- Sindicato de Artes Escénicas, 10
- Sindicato Mercantil de Alimentación, 25
- Sindicato de Pintores, 25
- Sindicato Progreso del Puerto, 50
- Sindicato de Peones, 100
- Sindicato de Albañiles, 50
- Sindicato de Profesiones Varias de Noya, 25
A medida que se vai achegando a data do mitin, dende o Comité da CRG fanse chamamentos aos entes confederais galegos para a maior difusión do mitin e para conseguir a maior participación de compañeiros e compañeiras de todas as localidades no mitín na Coruña:


Para animar tamén a unha maior participación nos números das semanas anteriores ao evento, insértanse anuncios do mitin nas páxinas de Solidaridad:



Finalmente, na data sinalada, ten lugar o mitin na praza de touros coruñesa cunha enorme asistencia tal e como recolle a prensa local da época nas súas crónicas, con participantes de moitas localidades da Galiza chegando ao longo da mañá á cidade.
Có militante coruñés Alejandro Fernández na presidencia, participaron finalmente como oradores os seguintes compañeiros:
- Vicente Pérez Combina, da CNT de Catalunya
- Adolfo Arnal Gracia, da CNT de Aragón
- Joan García Oliver, da CNT de Catalunya
Así, La Voz de Galicia fai unha crónica do acto e salienta distintas frases das intervencións dos oradores no seu exemplar de 23 de xuño de 1936 (o día 22, domingo, non foi publicado este xornal):
El domingo, a las once de la mañana, se celebró en la Plaza de Toros el anunciado mitin, organizado por la C.N.T.
En autobuses llegaron para asistir al acto numerosas comisiones y afiliados de diversos pueblos. Al pasar por la Avenida de Linares Rivas los buques pesqueros que estaban surtos en el puerto, saludaron con sus sirenas a los forasteros.
Comenzó el mtin con breves palabras del presidente, Alejandro Fernández, que recomendó orden e hizo destacar la importancia del último pleno nacional de la C.N.T., reunida en Zaragoza.
En representación de Aragón, Navarra y La Rioja, habló a continuación Adolfo Arnal.
Dijo que el capitalismo está mostrando su falta de cohesión mientras la C.N.T. da señales de su capacidad de acción y su unidad.
Se refiere al Congreso de Zaragoza, en que se concretó la alianza obrera revolucionaria y el concepto confederal del comunismo libertario.
Rechaza la colaboración política con elementos burgueses y preconiza la eficacia de la acción directa del proletariado para transformar el sistema actual. Termina con vítor al comunismo libertario.
Le sigue en el uso de la palabra Vicente Pérez, delegado de la Regional de Cataluña.
Censura la posición adoptada por Pestaña y afirma que de Zaragoza ha salido la C.N.T. más pujante que nunca.
Examina los asuntos tratados en el Congreso de la capital de Aragón, y recomienda que para acabar con el paro forzoso, conforme con lo allí acordado, en todos los conflictos que se planteen se pida la jornada de seis horas, que debe ser seguida de una disminución de la producción.
Alude a la lucha entre la Confederación Catalana y las organizaciones obreras autónomas protegidas por la Ezquerra, y censura la fiebre estatutista, asunto en el que -dice- no debemos perder el tiempo, pues tenemos cosas de mayor envergadura en que ocuparnos. Nosotros -añade- estamos por encima de todos los nacionalismos.
Estemos siempre alerta -concluye- y persuadidos de que toda la legislación obrera se ha conseguido sólo por la presión proletaria, y de que solamente la C.N.T. podrá dar satisfacción al proletariado.
Habla después Juan García Oliver, también de la Regional Catalana, quien señala que la C.N.T. sigue la misma línea de conducta de siempre, en tanto la U.G.T. se ve obligada a rectificar a cada paso.
Nuestra acción directa frente al patrono ha de complementarse con la lucha contra el fascismo creado por la organización capitalista.
Habla de la unión obrera votada por los Sindicatos en el Congreso de Zaragoza, y de que el señor Largo Caballero que la había propugnado, dió luego marcha atrás, resultado ahora que adopta una actitud poco clara. Nosotros -añade- más deseamos la revolución que la incorporación de la U.G.T. pero los afiliados de ésta deben hacer que en un próximo Congreso hablen no los dirigentes sino los sindicatos, y se formulen conclusiones como ha hecho la C.N.T. y, si hubiesen discrepancia, que se designen Comités de enlace que redacten una ponencia que habrá de ser aceptada por todos, después de ser sometida a referéndum.
Exalta la doctrina del comunismo libertario y da fin a su discurso exhortando a todos a la actuación sindical.
Cierra el acto el presidente con breves frases.
Durante el mitin no hubo incidente alguno, y, al terminar, se realizó con completo orden el desfile de los millares de personas que a aquél asistieron y que habían aplaudido a todos los oradores que en él tomaron parte.


Pola súa banda, o xornal El Ideal Gallego tamén recolleu nas súas páxinas tanto nos días previos o anuncio da celebración deste acto:


como unha crónica do sucedido no mesmo, no seu exemplar de 23 de xuño de 1936:
El domingo se celebró en la Plaza de Toros el mitin de la C.N.T.
El domingo se celebró en el Plaza de Toros el mitin organizado por el Comité de la Confederación Local Obrera.
De diversos puntos de la provincia llegaron bastantes automóviles y camiones con núcleos de obreros de uno y otro sexo.
Presidió el acto Alejandro Fernández, del Sindicato de albañiles, quien expuso el objeto del mitin e hizo la presentación de los oradores.
Adolfo Arnal, de Zaragoza, dijo que, dado el estado actual de descomposición y desconcierto en que se hallan los partidos políticos y el capital, es llegado el momento de que la C.N.T. haga afirmación de sus ideales, para llegar a la conquista de sus aspiraciones.
Añade que tanto el régimen monárquico como el republicano, por muy demócratas que sean sus Gobiernos, su finalidad es proteger y defender el capital y la burguesía.
Recomienda a la U.G.T. no siga por esos caminos y propugna la implantación del régimen comunista libertario, único sistema que existe contrario al capital.
Le sigue en el uso de la palabra Pérez Combina, de la Regional de Cataluña. Habló del problema del paro, calculando que de los 80 millores de parados que existen en el mundo, 750.000 corresponden a España, lo que representa una verdadera verguenza.
Se ocupó luego de lo que son la autonomía y el Estatuto, haciendo ver que esta implantación ha creado en Cataluña mayor número de conflictos, no siendo los causantes las organizaciones de la C.N.T. ni la F.A.I., sino los verdaderos enemigos, los separatistas, que, en sus egoismos, han vulnerado las leyes y las bases creadas por los Jurados mixtos; considera el Estatuto como una familia mal avenida; entiende que hay que desechar este sistema de regionalismo y procurar encauzar este asunto con carácter internacional, creando una sociedad libertaria.
Recomendó a la clase proletaria se fijara en que el triunfo alcanzado el 16 de febrero por el Frente Popular es ficticio, pues éste no puede cumplir los ofrecimientos hechos al proletariado, porque el Frente Popular está esclavizado al capital y hay que buscar las reivindicaciones con el propio esfuerzo de la clase obrera en la implantación del comunismo; pero no el comunismo soviético, que según pudo observar el orador sobre el terreno, después de varios años de dictadura, ha degenerado en un comunismo burgués, y para eso -añadió- no vale la pena del sacrifico.
A continuación habló Juan García Oliver, de Barcelona. Se ocupó de Largo Caballero, a quien llama “La Esfinge”, y dice que éste se afanó por que llegasen a una alianza la U.G.T. y la C.N.T., pero la Confederación quiso saber la verdad de esta intención y estudiar al citado líder, y se ha sacado en consecuencia que la cabeza de la Esfinge se había perdido, poniendo como prueba lo que ocurre con su periódico, que en vez de “Claridad”, se ha convertido en oscuridad.
Dijo que la U.G.T. debe convocar a un Congreso extraordinario sin intervención de sus jefes, organizado por las representaciones genuinas de sus Sindicatos.
Desmintió que la C.N.T. haya impuesto condiciones inaceptables para la alianza; pues lo acordado en el Congreso de Zaragoza fue que la U.G.T. para llegar a unirse con la C.N.T., debe separarse del Frente Popular, formando la alianza exclusivamente los elementos obreros para la lucha revolucionaria.
Expuso luego la diferencia que existe entre las doctrinas marxistas y las comunistas, manifestando que la Confederación ha reafirmado su buen deseo por la implantación del Comunismo por considerar su régimen más equitativo y más humano, ya que atiende a cada cual con arreglo a sus necesidades, desterrando las categorías o clases.
No se registró ningún incidente.

Desafortunadamente non dispoñemos do exemplar nº53 do semanario Solidaridad , que tería sido publicado inmediatamente despois do mitin e probablemente recollería unha crónica extensa do acto.
No número 54 deste semanario da CRG recóllese unha transcrición taquigráfica da intervención completa de Joan García Oliver, a cargo do compañeiro Francisco Fernández Casanova, do Sindicato de Gasistas e Electricistas “La Energía” da FLO da Coruña:

“En un esfuerzo supremo de sacrificio moral, prepararnos y armarnos para batir a los burgueses”
“El Comunismo Libertario reconoce que la soberanía social reside en el individuo”
Discurso pronunciado por el camarada Juan García Oliver, el 21 de Junio en la Plaza de Toros
(Versión tipográfica por Fr. F. Casanova)
Camaradas:
En el segundo Congreso Extraordinario que la C.N.T. celebró en Zaragoza se puso de manifiesto que nuestra organización no tenía nada que rectificar en cuanto a su norma y en cuanto a sus principios, propugnados desde su constitución.
Es decir, que la C.N.T., organización a base de acción directa en su lucha contra el burgués, y de unión revolucionaria en sus luchas en contra el Estado, reafirmaba estos principios en un momento en que otras organizaciones, que hasta ayer mismo habían sido colaboracionistas con el Estado, reformistas con el Estado, luchando a base de sostén e interpretación en la política, vienen a reafirmar nuestra posición y dicen pretender rectificar sus normas de lucha y sus principios, abandonando las tácticas reformistas para desenvolverse ahora por las tácticas de acción revolucionaria, y por la táctica de la acción directa.
La acción directa en nuestros Sindicatos -nuestros Sindicatos luchan con el burgués, y en esta lucha el Sindicato emplea la acción directa; es decir, vence al burgués dentro de la fábrica, dentro del taller, en el tajo, en la empresa, pero no fuera de ella; que en todo lo que se ventile entre el Sindicato y el burgués, ya sea de orden económico, que tienen variaciones de orden moral, ya sea del orden que sea, nuestros Sindicatos plantean estas luchas en los propios lugares de trabajo que es donde se deben mejorar las condiciones del trabajo de la clase trabajadora; pero cuando los Sindicatos han vencido, han batido, como ocurre actualmente, en toda la línea, al burgués, en la fábrica, en el taller, en la obra, en el tajo y en la Empresa, el burgués que se siente vencido en sus propios medios, busca el apoyo de la reacción, porque la contrarrevolución si encuentra causas adecuadas y si encuentra el jefe adecuado da vida al fascismo, y entonces el fascismo viene para ejercer la venganza a que el burgués aspira contra los obreros sindicados porque le han batido dentro de la fábrica y en el taller, y el fascismo viene a eliminar el Sindicato, y es entonces cuando los Sindicatos, para defender los intereses de la clase trabajadora en los lugares de trabajo, tiene necesidad de organizar las luchas en la calle, las revoluciones en la calle para batir de una manera definitiva al burgués y a sus defensores. Con nuestras tácticas: la una de acción directa con el burgués en la calle, y la otra de acción revolucionaria en contra del burgués y en contra de sus sostenedores en la calle y he aquí por qué la C.N.T. reafirma estos principios y da a entender a la clase trabajadora que en sus organizaciones sindicales debe tenerse en cuenta no solamente que los Sindicatos deben estar preparados para la lucha material, sino también mediante esas cotizaciones mínimas que semanalmente se hacen, y el Sindicato debe estar preparado para batir al burgués, y estar preparado, igualmente, para capacitar al proletariado para batir al burgués. Por ello, las cotizaciones que se hacen normalmente en los Sindicatos deben ser aumentadas y por ello los sacrificios que la clase trabajadora se impone deben ser superados porque a la potencia capitalista, a la potencia fascistas, la C.N.T. y los obreros solamente pueden hacer frente con su potencia moral y con su potencia material; es decir, con dos potencias que se obtienen a base de sacrificios de orden material, porque estamos ya cansados de tantas batallas perdidas por parte del proletariado y hemos, en un esfuerzo supremo de sacrificio moral, de prepararnos y armarnos para batir a los burgueses (ovación).
Consecuentemente la C.N.T. con esa interpretación realista, que nos mueve a decir la verdad crudamente a la clase trabajadora, venimos a decirle que hoy, lo más importante para todo el que sea consecuentemente revolucionario, es no debilitar las organizaciones obreras. Tener el carnet de sus Sindicatos, pero tenerlo al corriente de cotización, que no falte un solo sello, porque es más importante para el desenvolvimiento económico, material, moral y revolucionario de los Sindicatos de que un obrero tenga el sello de cotización al corriente, que todos los discursos revolucionarios que se hagan a la hora de tomar el café, porque al fascismo, a la reacción, no se les pueda batir con palabrería, sino con la expresión coordinada y armada de la revolución.
El problema de la revolución española, lo enfrenta la C.N.T. en su Congreso.
Sabéis muy bien que, desde hace unos meses apareció en España, en el terreno de las inquietudes del proletariado, la inquietud que la esfinge, con sus medias palabras solamente, hizo sentir al proletariado español. Me refiero, en concreto, cuando hablo de la esfinge, a la actuación y personalidad del que pareció representar un latido renovador revolucionario de las juventudes socialistas españolas, me refiero a Largo Caballero, esa esfinge inquieta del proletariado español, continuamente ha repetido e insistentemente ha formulado el que urgía la creación de la alianza obrera revolucionaria con la C.N.T. para realizar inmediatamente la revolución española.
Y la C.N.T. y los anarquistas a fuer de realistas, a fuer de escépticos en todo aquello que no sea profundamente liberal y profundamente libertario, querían saber la cantidad de verdad que había en aquella actitud, y que era lo que encerraba la pétrea cabeza de aquella esfinge. No quisimos detenernos, como todos, y pasar de largo después de profundas meditaciones.
Fueron las peticiones de alianza obrera revolucionaria y formuladas, no por la U.G.T., ni por ningún organismo responsable, sino por un solo hombre. La C.N.T. reconoció que eso de alianza obrera era el verdadero sentir del proletariado español y llevó el asunto a consulta de sus Sindicatos. Y sus Sindicatos, reunidos en Zaragoza, resolvieron que había lugar, que convenía y que urgía la realización de la alianza obrera revolucionaria con la U.G.T.
La esfinge perdió la cabeza. Volvió hacia atrás, y a vosotros os consta hoy que aquel órgano en la prensa que tenía que ser la expresión de la claridad revolucionaria, hoy ya no es claridad, hoy es oscuridad absoluta. Mucho hemos de lamentarlo. Lo hemos de lamentar, porque, en verdad hemos de decir que si de la misma forma que lo ha hecho la C.N.T., si con la misma sinceridad que lo ha hecho la C.N.T. ese deseo de alianza obrera revolucionaria hubiese la U.G.T. llevado el problema a sus Sindicatos, y convocado su Congreso, a estas horas, en España, se habría fraguado ya la alianza obrera revolucionaria, y tendríamos ya en nuestras manos el instrumento seguro para hacer triunfar la revolución española (ovación).
Yo os aseguro que si ante las bravuconadas del Tercio en Ceuta, que si la masacre de campesinos de Yeste se hubiese producido con una alianza obrera revolucionaria, esa masacre de Yeste no se habría vengado tan cobardemente como se ha querido vengar, con cuatro discursos y con cuatro tópicos (gran ovación).
No nos equivocamos. De todas maneras, cuando algún compañero nos diga, por habernos incorporado a la llamada de la alianza revolucionaria, que ibamos equivocados les contestaremos que nosotros deseamos que la Unión General de Trabajadores responda a este llamamiento.
Los anarquistas no nos habremos equivocado de ella sal la revolución española, y ningún anarquista sincero y honrado puede decirse equivocado, si consigue la revolución social en España (ovación).
Pero si la U.G.T. no es más que lo que hay dentro de la cabeza de la esfinge, y no quiere realizar la alianza obrera revolucionaria, entonces asistiremos a un desplome total de grandes masas obreras, sinceramente revolucionarias de la U.G.T., que vendrán a engrosar las filas de la C.N.T. (gran ovación).
Hemos llegado a este extremo, y sinceramente os hemos de decir que más deseamos la revolución social en España que no dar satisfacción a nuestros amores propios mediante el ingreso en la C.N.T. de grandes masas de obreros afiliados a la U.G.T. Antes la revolución, que las tontas discusiones partidistas de los obreros.
Pero, sinceramente también, os decimos que si la U.G.T. no convoca urgentemente a un Congreso Nacional de sus Sindicatos, en donde se discuta ampliamente este asunto, no por boca de sus líderes, no por boca de sus jefes, sino como lo ha hecho la C.N.T. por boca de sus asambleas de Sindicatos en un Congreso donde más de 700 delegados hablaron representando directamente el mandato de sus Sindicatos, sinceramente también os diremos que si no se convoca este Congreso de la U.G.T. de todos los obreros sinceramente revolucionarios, de las juventudes revolucionarias de la U.G.T., vengan a ingresar en la C.N.T. porque hecha la unión verdad de los revolucionarios podremos hacer frente al problema de la revolución española (ovación).
Acaso se pretenda decir que la C.N.T. pone unas condiciones imposibles para ser aceptadas por la U.G.T. y pueda plasmar una alianza obrera revolucionaria. Yo os digo que no.
Nuestro Congreso, celebrado en Zaragoza fue público, sus ponencias, integramente redactadas han sido publicadas en nuestra prensa y acogidas por cuantos periódicos tuvieron a bien de mandar sus periodistas al acto. Después, para que no se vea que la C.N.T., para que no se crea que nosotros deseamos y queremos que los acuerdos de la C.N.T. queden en el anónimo hemos dado cuenta amplia de sus ponencias de una manera insistente, machacona, en Zaragoza primero en una inmensa concentración de trabajadores, después también en Barcelona, después en Madrid, hoy en Valencia y en La Coruña, en Badajoz, en Levante, en Málaga, en fin, nuestros acuerdos han sido llevados, primero a la clase trabajadora, después, como vosotros sois testigos, traídos aquí, a vuestra consideración.
Somos responsables de nuestros actos, de nuestras palabras y de nuestros acuerdos, pero con la máxima responsabilidad, para que nunca podamos volver la cabeza atrás.
Venimos y os decimos cuales son los acuerdos recaídos.
Para hacer una alianza obrera revolucionaria, ha de tenerse en cuenta que esta alianza obrera revolucionaria no ha de servir, ni para soporte del Frente Popular, ni de ningún Gobierno burgués, ni para ganar simples conflictos.
Una alianza obrera revolucionaria, decimos, debe servir para un sólo objeto. La alianza obrera revolucionaria no puede dedicarse a otros objetivos que no sea la revolución. Por eso, alianza obrera revolucionaria sí, cuando os hayáis convencido de que en el plano de la situación política y social de España no queda más que un recurso: la acción conjunta en la calle y con las armas en la mano (gran ovación).
Para operar el esfuerzo de nuestra buena voluntad, en este sentido, hay un hecho final que es la máxima expresión de la tolerancia y la comprensión, por parte de la C.N.T., y es que para que pueda ser realizada esta alianza es preciso que la U.G.T. lo mismo que lo ha hecho la Confederación Nacional del Trabajo, se reuna en Congreso y formule sus condiciones de la misma manera que la C.N.T. los ha formulado, y si entre las conclusiones a que llegue la C.N.T. y las conclusiones a que llegue la U.G.T. hubiese profundas discrepancias, para que no se rompa la posibilidad de la entente revolucionaria, entonces se nombrarían dos Comités nacionales de enlace, uno por la C.N.T. y otro por la U.G.T., y esos Comités Nacionales de enlace procurarán refundir los dos puntos de vista divergentes y formular una sola ponencia, la cual habrá de ser sometida a la consideración de todos los Sindicatos y votada en referendum y lo que resulte por mayoría, aquello será.
Ahora bien, tenerlo entendido. Sea lo que sea lo que dijeran los Sindicatos, y aunque hubiese una mayoría del 75 por 100 que formularan rectificaciones y enmiendas a la ponencia del Congreso, nosotros os decimos que la voz, la expresión, la voluntad de nuestros Sindicatos, sería cumplida pasara lo que pasara, y ocurriese lo que ocurriese (gran ovación).
Otro aspecto, otro problema que se trató en el II Congreso de la C.N.T. es el que hace referencia al Comunismo Libertario.
En esto, también, no hemos hecho más que una reafirmación de principios, no hemos tenido que enmendar nada; al contrario, reafirmarlos, dándoles forma más sólida y concreta, por cuanto antes, el Comunismo Libertario significaba solamente la expresión generalizada, idealizada, de un buen deseo.
Ahora, abierto este problema, la C.N.T. declaró que fenecido el régimen capitalista, el mundo pasa a manos del trabajador, porque los trabajadores salen triunfantes del parasitismo y del capitalismo.
Para resolver y llevar a la práctica el nuevo sistema, los trabajadores están divididos en dos interpretaciones: la una, la marxista, la otra, la comunista libertaria. La C.N.T. se inclina por la comunista libertaria por cuanto la interpretación marxista de la vida, dice que habría que dar a cada trabajador el producto íntegro de su trabajo, o sea, que a cada uno se le dará con arreglo a lo que produzca, esto es, como en Rusia, y dice que es lo siguiente la diferenciación de los salarios, o sea, exactamente lo que ocurre en los regímenes liberales burgueses: el Ingeniero cobra más que el director, el director cobra más que el obrero especializado, el obrero especializado cobra más que el peón, y así sucesivamente, el que sabe más cobra más que el que sabe menos, y queda en pie, no solamente el dinero, sino la injusta división del salario, con los odios y resentimientos que esa división engendra. Eso es, en concreto, la base económica del marxismo.
En cambio, la definición económica, moral y jurídica del Comunismo Libertario dice que cada cual tenga con arreglo a sus necesidades. De cada cual hay que pedir lo que máximamente puedan dar sus esfuerzos. El Comunismo Libertario recoge al hombre cuando nace, y, enseguida, en el momento de nacer la fórmula unos derechos claros y concretos, de igualdad económica, de igualdad jurídica, de igualdad de derechos a la enseñanza, a la cultura, a la perfección, en fin, a todos los goces de la vida. Igualdad absoluta a sus semejantes; derechos iguales que no fenecen nada más que en el momento morir.
Creamos, pues, esa igualdad jurídica porque entendemos que el hombre, cuando nace, o hay que matarlo, o hay que darle una cantidad concreta de derechos formulados. El marxismo no confiere derechos al hombre, sino que declara diferenciados a los trabajadores cuando éstos se encuentran en condiciones de trabajar. El Comunismo Libertario no distingue de hombres. No importa el medio, no importa el ambiente, ni importan tampoco las latitudes, ni los horizones, ni la estructura, ni si es jorobado, ni si es tuberculoso, ni si es dendeble. El Comunismo Libertario cuando el hombre se produce le da unos derechos iguales a todo el mundo, que no perecen más que en el acto de morir (ovación).
Esto se manifiesta después en la obra constructiva. Hemos hablado de los derechos económicos, hablemos ahora de los órganos.
El Comunismo Libertario reconoce que la soberanía social reside en el individuo. Este individuo, por efecto de su soberanía, siente deseos, siente aspiraciones. Estos deseos y estas aspiraciones encuentran su órgano de expresión en la comuna.
Y la comuna, es la transformación revolucionaria del antiguo municipio, ¿sabéis lo que significa?
Significa que la Confederación, no la federación a la manera política que actualmente se siente. No es que vengamos aquí nosotros a hacer propaganda antiestatutista. Entendemos que los pueblos tienen derecho a darse aquellas formas de gobierno que encajen mejor a sus realidades y respondan a sus necesidades, pero para ello es preciso que los pueblos sepan que es lo que hacen. No puede ser nunca la Asociación de regímenes tales como actualmente se propugna, sino un carácter puramente federalista. Federalismo sería siempre la federación del indiviuo al otro individuo como dijo Pi y Margall y todos los grandes maestros del federalismo. Es decir, repito, federar un individuo a otros individuos de la misma localidad en que convivan, en un núcleo de pensamiento afín, elaborando las condiciones materiales, políticas y culturales. No existe una federación de individuos, en donde éstos están alejados por diferencias, y no se ven, sino en donde hay buena voluntad para orillar todas las dificultades y en donde hay unidad de pensamiento y en donde los individuos conviven estrechamente formando un núcleo exponente de sus necesidades.
Y estos núcleos, son forzosamente, la munizipalización, la comuna libertaria, y, entonces, las expresiones de la soberanía individual y de otros deseos formulados por el individuo, se encuentran comprendidos en la comuna, en el antiguo municipio, convenientemente reformado. Esta comuna es una Confederación Nacional, la verdadera federación.
Luego viene la expresión de las obligaciones para aquellos que se encuentran en condiciones de cumplir con los deberes sociales a los que antes se les han reconocido derechos y órganos de expresión para ejercer estos derechos.
El individuo entra en el Sindicato cuando está en condiciones de trabajar y sale del mismo cuando ya no está en condiciones para ello.
En enseñanza, igualdad de derechos de enseñananza para todos, como antes os decíamos, pero esto ha de cumplirse porque una revolución, sino quiere retroceder hacia la tiranía, sino quiere reaccionar hacia fórmulas caducas que le encierren y amarren, como actualmente ocurre en Rusia, en donde se han convencido, después de veinte años de dictadura, que un pueblo sin libertad es un pueblo muerto, ha de desenvolverse en espíritu de política y de amplia libertad para que no ocurra lo que en Rusia que a la hora de buscar la libertad, la buscan en la libertad burguesa y no en libertad proletaria. Para que no haya confusionismos lamentables decimos y propugnamos que hay que contribuir al paro, que las riquezas materiales, las riquezas artísticas y las riquezas culturales nos consta a nosotros que el lema capitalista, en el orden económico a aquel ser humano que por extorsion de esta riqueza del proletariado ha ido capitalizando céntimo a céntimo estas riquezas expropiadas a la clase trabajadora, y se le llaman capitales a las grandes ciudades porque por una extorsión lenta de los pobres parias del campo las capitales han capitalizado toda la riqueza cultural, científica y económica, y las Universidades y los Museos y las Bibliotecas; todo eso que es expresión de una riqueza usurpada del campo, donde no hay bibliotecas, donde no hay escuelas, donde no hay higiene y donde no hay luz. Todo eso hay que repartirlo, y no podemos hacerlo hasta que triunfe la revolución social (ovación).
También las juventudes tendrán que hacer una aportación voluntaria al servicio de la cultura repartiéndose por todos los lugares y pueblos de España, durante uno o dos años, para distribuir lo que los demás hemos acumulado, o sea, enseñar a leer, enseñar a escribir, enseñar a contar, enseñar higiene, teoría de la negación de Dios, en fin, todo cuanto pueda contribuir de una manera rapidísima a la creación de una cultura proletaria revolucionaria elemental, basta que las nuevas Universidades, al cabo de cinco, seis o siete años, puedan llevar los grandes pedagogos a todos los rincones de España (ovación).
No nos detenemos ya mucho más. Estamos cansados, no solamente por el viaje realizado desde ayer hasta aquí, sin parar un solo momento; la atmósfera contribuye mucho a que uno se fatigue y llegue un momento, como ahora, en que con las frases salen coágulos de sangre, porque tenemos las gargantas rotas de andar por toda España hablando y hablando y ya nos estamos cansando incluso de hablar… Lo más fundamental es tener sabido lo que es la expresión de la alianza obrera revolucionaria. Tenemos que sentirla firmemente y no olvidar lo que es la declaración clara y concreta de los derechos que propugnamos mediante la realización del Comunismo Libertario. Ahora bien, ya os lo hemos dicho, nos estamos empezando a cansar de tener que hablar.
Todos vostros, comprendiendo y respondiendo a la importancia del momento, tenéis que poner de vuestra parte la voluntad firmísima de hacerlo triunfar cueste lo que cueste, y para ello urge robustecer los Sindicatos. Todos los trabajadores, sin diferencias, deben ingresar en nuestros Sindicatos, y deben tener sus hojas de cotización al corriente, los que trabajen.
Las juventudes deben ingresar y fomentar el espíritu revolucionario de las juventudes libertarias, los hombres de valor, en los cuadros de choque, y todos juntos, en un ambiente de sacrificios, propulsar continuamente la situación, para que, cuando vayamos al hecho insurreccional, tengamos presente que lo que tiene que triunfar es, nada más ni nada menos que el COMUNISMO LIBERTARIO.
Solidaridad (A Coruña). Nº54, Año II – Época primera – Sábado, 4 de xullo de 1936 (páxinas 1 e 4)
O mitin coruñés da CRG que provocou o desprazamento de moitos militantes de diferentes localidades galegas á cidade herculina. Este feito foi aproveitado tamén pola FAI para realizar unha xuntanza con presenza de militantes faistas de Ferrol, Lugo, Pontevedra, Vigo, Ourense, Betanzos e Villagarcía, ademáis da propia cidade da Coruña, como recolle Carlos Pereira Martínez no artigo “Unha achega á historia da FAI en Galicia: o grupo “Plantas Nuevas” de Betanzos” (Anuario brigantino, ISSN 1130-7625, Nº. 22, 1999, págs. 237-254). Parece que a intención da FAI era que García Oliver participara na xuntanza o que non foi finalmente posible, probablemente polas difíciles relacións entre a organización específica e a CRG, ou mesmo entre algúns grupos anarquistas coruñesas, con Antonio Fournerakis á fronte, e o Comité da FAI, como recolle Eliseo Fernández nun artigo titulado “La FAI en Galicia” (Germinal: revista de estudios libertarios, ISSN 1886-3019, Nº. 3, 2007, págs. 97-122).










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